<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><rss xmlns:atom='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' version='2.0'><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-21724170</atom:id><lastBuildDate>Fri, 23 Oct 2009 02:17:34 +0000</lastBuildDate><title>Relatos eróticos (xx)</title><description>Catarsis narrativa que brota espontanea, búsqueda de horizontes quiméricos o habituales vivencias en otra vida 
(la redacción incluye tenor sexual explícito).</description><link>http://relatosrimas2.blogspot.com/</link><managingEditor>cjcaillauxi@gmail.com (Carlos)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>22</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-21724170.post-5549731978047298264</guid><pubDate>Sun, 08 Feb 2009 16:38:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-07-23T18:24:48.118-07:00</atom:updated><title>Zoila</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al día siguiente recién la conocí, Elio se percató del asombro, del evidente interés que mostré cuando nos cruzamos el día anterior en la puerta de casa, con ánimo de ufanarse me hizo llamar a su habitación, quería presentarme esta linda chiquilla, Zoila tiene dieciocho años, es alta, esbelta y sumamente atractiva, su aceitunada piel, perfilados músculos e impactante presencia la distinguen. Una exquisita cintura que anuncia y acentúa el pétreo culo que sin disimulo ostenta acompañan a dos esféricos e insolentes senos  que estimulan malicia, le coronan marcados pezones que apuntan al cielo proclamando la esplendorosa juventud de esta mujer. Luce almendrados ojos de luminoso gris plata con destellos amarillos que cautivan y adornan un terso como lozano cutis; su nariz respingada, carnosos labios y abundante cabello crespo; radiante mirada y comportamiento adolescente terminan de embellecer a esta preciosa ninfa; es un suculento caramelito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El carácter reservado que expuso apenas conversamos se va transformando, conforme pasan los minutos libera su temperamento hasta llegar a ofrecer una conversación sincera y cordial, su mirada se suaviza, se endulza y empieza a mostrar coquetería. Su picardía crece, realiza movimientos corporales que muestran sus curvas; roza, cruza las piernas enseñando sutilmente  parte de una blanca tangita, derrocha todo su atrevimiento, una deliciosa mocedad; su traviesa mirada y perversa intención es obvia, exuda gracia, morbidez y pasión; sabe lo que tiene, además le divierte mostrarlo, ofrenda sin temor sus propósitos; cuando quedo sin habla y solo atino a mirarla se sonríe con sensualidad, sabe que estoy deslumbrado, que me tiene en sus manos;  cuando me despido con delicada sutileza me entrega su tarjeta personal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero hasta la noche para marcar el número telefónico; ella contesta, me reconoce de inmediato, pareciera estar esperando mi llamado. Hablamos como su fuéramos amigos de tiempo, aprovecho para invitarla a pasear y acepta, quedo en recogerla media hora después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas sube al auto me doy cuenta de sus pretensiones, la mini es tan corta y la blusa tan sugerente que no queda mas que insinuarle para estar; ella acepta de inmediato pero quiere tomar un trago antes por lo que nos dirigimos a la calle de las pizzas en Miraflores donde bebemos varios tragos, ya calientitos por el trago y calentones por la conversación regresamos al carro para dirigirnos a la Costa Verde, popular estacionamiento nocturno para amantes furtivos frente al mar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El radio a muy bajo volumen para escuchar el sonido del mar y los asientos recostados sobre los posteriores crean una singular atmósfera, una creciente luna que alumbra el oscuro horizonte marítimo otorga una delicada luminosidad y clima de romance. Estamos sentados en silencio, yo fantaseo y ella se relaja, nos miramos con extrema melosidad mientras recorro con la mano su formado muslo, ella sonríe, aprovecho para hacer la pregunta de rigor:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;span style="font-style: italic;"&gt;estas cómoda&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;- mejor de lo que supones&lt;br /&gt;- &lt;span style="font-style: italic;"&gt;entonces, enséñame que tanto&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;- te voy a dar lo que nadie...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;en ese momento interrumpo la conversación tapando con dos dedos sus labios, me acerco con intención de besarla pero ella detiene con su mano mi rostro diciendo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Quédate en tu asiento, quiero que me conozcas bien, que sepas cuanto te puedo dar; déjame ser, después haces lo que prefieras, lo que quieras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi cabeza empezaba a repetir lo que ella acaba de decir cuando inicia un sorpresivo "strip", al ritmo de la música que transmite el receptor y con elegante sensualidad separa la espalda del asiento apoyando su nuca sobre el respaldar, con distinción pero sin detener sus movimientos retira la minifalda, un diminuto hilo dental color blanco aparece y ocupa mi atención,  también puedo apreciar sus nalgas, rígidas y pronunciadas, acompañan en perfecta coherencia a sus torneadas y larguísimas piernas; sentada nuevamente me mira, suelta el nudo que ajusta la blusa, resbala la prenda sobre su torso, la va retirando muy despacio; no lleva sostén, intento tocarla pero me pide esperar. Conforme se va sacando el calzón realiza suaves y sexuales movimientos, con una mano se toca el sexo mientras las curvas de su desnudo cuerpo dibujan su preciosa humanidad, sus ojos fijos sobre los míos intimidan, esta chicoca me va a romper el cerebro con su espectacular escena; mi edad y pericia facilitan esperar, lo hago con impaciencia pero relajado, me quedo quieto, quietecito mirándola como sigue retorciendo su figura, luciendo u ofreciendo sus atributos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi pene duro, al palo, procura brotar, romper el pantalón; ella asume la posición  "veinte uñas",  apoyada en codos y rodillas hace un plano inclinado con el culo hacia arriba y el rostro sobre mi entrepierna, con habilidad retira la correa, abre el botón y baja el cierre; ahora con las yemas de sus dedos, con suma delicadeza acaricia mi escroto, diez yemas rozan suavemente mis "alforjas" mientras sus labios aún secos besan delicadamente la herramienta; sube y baja, del glande hasta el final, en círculos o con imperceptibles mordisqueos, una felina mirada directamente a mis pupilas marca la primera succión, con su boca bien abierta recibe e introduce hasta la garganta mi inflamado pene, abre la boca y lenguetea con placer, fruición, con solvencia, acelera su gestión mientras mueve las caderas, mi mano intenta llegar desde la espalda hasta su culo, me chupo un dedo con intención de juguetear, de mojar, penetrar su ano; quiero sentir, percibir el forcejeo o relajación que experimenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento despierto con una enorme erección, sin recordar el sueño que acabo de tener pero con la firme intención de hablar con Elio para que me presente a la hermosa morena que  estaba conversando con él en la puerta de casa ayer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21724170-5549731978047298264?l=relatosrimas2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://relatosrimas2.blogspot.com/2009/02/zoila.html</link><author>cjcaillauxi@gmail.com (Carlos)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-21724170.post-8186907145363900025</guid><pubDate>Mon, 15 Dec 2008 17:23:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-12-16T15:06:50.365-08:00</atom:updated><title>Corto cuento de navidad</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El obeso con atuendo rojo, botas negras y barba blanca se acerca con sigilo, la sonrisa que mantiene en su faz le otorga un bonachón aspecto, además su particular vestimenta le protege del frio e humedad existente en el lugar, mientras revisa el interior de la casa por una empañada ventana que da al jardín exterior restrega con la palma de la mano diferentes partes del rostro, retira el sudor que en gotas le surge por toda la frente, frota cada globo ocular y limpia los bordes de sus gruesos labios en reiterada secuencia. El calor que reina dentro de la vivienda junto a la excesiva baja temperatura del exterior ha condensado vapor en el cristal  del ventanal y formado una capa de vaho que dificulta la vista hacia adentro, solo se puede reconocer lo que se encuentra cerca del tragaluz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una lasciva sonrisa se dibuja en su cara, de la comisura de su boca una diminuta gota de saliva chorrea mientras observa el cuerpo desnudo de una hermosa joven echada sobre una cama, es casi una niña y se encuentra tumbada sobre el catre, la inmovilidad y desnudez de la púber le hacen perder ecuanimidad, divaga por milésimas de segundo con pensamientos no tan santos pero presto se recupera y busca la forma de ingresar, cuanto antes.  Sabe que debe ser cauto, no romper nada, es lo recomendado para evitar intempestivos sobresaltos o causar temor a quienes estan adentro.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por supuesto escoge la chimenea para entrar, es una antigua costumbre, la profusa vegetación del jardín y una sólida parrilla de madera entrelazada que llega hasta la cresta del fogón facilita la decisión, la amplia dimensión del conducto, el corto tiro y la imperceptible linea de humo a la vista terminan por decidir esta primera opción. A pesar de su voluminoso cuerpo entra con facilidad, llega con  suma rapidez hasta la base del calefactor que está inactivo y totalmente limpio, busca entonces la fuente de calor y humo pero la excesiva decoración alusiva a la fiesta de navidad que hay en el salón distrae su atención, pierde concentración sobre el objetivo inicial pero de inmediato recuerda la principal razón de su atropellado ingreso; en silencio se dirige hacia el dormitorio donde la joven esta postrada, quiere acercarse a la brevedad, tenerla en sus brazos, desfogar en ella toda su viril experiencia y conocimiento, aprovechar la circunstancia para desarrollar su íntima inclinación, lo que sus entrañas le dictan, el hondo deseo que alimenta su ego; el capitán Fernandez, voluntario bombero de la estación distrital aplica sus conocimientos y vocación para salvar otra vida.     &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21724170-8186907145363900025?l=relatosrimas2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://relatosrimas2.blogspot.com/2008/12/corto-cuento-de-navidad.html</link><author>cjcaillauxi@gmail.com (Carlos)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-21724170.post-12011363758378493</guid><pubDate>Mon, 06 Oct 2008 23:24:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-11-18T09:47:34.704-08:00</atom:updated><title>Sin malicia concebida</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ricardo llega después de la una de la tarde, cada día, de lunes a viernes, aprovecha la corta distancia desde el trabajo para almorzar en casa de la suegra, siempre les acompaña en la mesa Rina, la menor de las cuñadas y la única que aún vive con la madre. En el corto tiempo que se frecuentan han enraizado aún mas la amistad existente, es tanta que entre ellos ya existe cierta complicidad. La disipada vida y costumbres de esta espléndida señora  tiene el total respaldo de su hija menor, ella siempre afronta y resuelve con habilidad las situaciones incomodas o desagradables generadas por la madre, ante familiares o terceros, cubre o maquilla la verdad con la finalidad de mantener una verosímil e inmaculada imagen de su progenitora, el actual aporte o alcahueteo de Ricardo para paliar nuevas situaciones consolida y reafirma su acercamiento además de generar mayores vínculos de lealtad entre los tres.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entre risas y amenas conversaciones se pasa la hora del almuerzo, la agitada vida de la estupenda matrona siempre aporta deliciosas historias o escabrosos sucesos, la apertura y confianza es la formula de esta mujer para enganchar o comprometer a terceros en sus  estridentes acciones, recurrentes aventuras o sorprendentes vivencias. Rina que solo cuenta con diez y ocho años tiene devoción por su mamá, el apoyo que ahora siente de Ricardo alivia de sobremanera la carga que siempre debió resistir, ya no tiene que lidiar sola y mas bien se recuesta en el cuñado cuando alguna situación se complica, por supuesto Ricardo nunca le falla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas termina el almuerzo la doña aprovecha para tomar una corta siesta y luego seguir con sus actividades, Rina y Ricardo descansan juntos en la habitación de la joven, mientras ella mira una telenovela él dormita a su lado. La ausencia de malicia inicial, el explícito desinterés que siempre existió se fue transformando, tener a esta deliciosa chiquilla echada boca abajo con una fatal expresión de niña-mujer; su dulce rostro recostado sobre una almohada a los pies de la cama o la sinuosa figura de su cuerpo postrado sobre el catre alteran en demasía la ecuanimidad de Ricardo; mientras la expresión de sosiego que Rina irradia encandila al varón echado a su lado los ajustados jeans que repite cada día muestran con obscenidad el pétreo culito de esta exquisita puber. La chica denota una incipiente sexualidad que aún no puede controlar, movimientos específicos con cierta connotación sensual se repiten, despierta el libido de Ricardo. La cercanía física y subliminal disposición de la joven provoca, erotiza y confunde a este macho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recostado sobre la cabecera Ricardo observa, recorre con los ojos todo el cuerpo de Rina, admira su juvenil belleza, lozanía y latente ingenuidad; está tentado de tocarla, ella lo induce con sus movimientos, levanta ambas pantorrillas cruzando los pies en el aire o reacomoda su cuerpo sobre el colchón con movimientos que implican fricción de extremidades,  cada vez roza ligeramente con Ricardo y esgrime una sutil sonrisa que se refleja en la comisura de sus labios; la seducción en progreso de esta joven aturde y excita al varón pero su conciencia y sentido común lo frenan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como terminó, que pasó al final, muy sencillo; no llegaron a mas, no sucedió nada que pudiera afectar o alterar la relación entre ambos, hoy después de 20 años se volvieron a encontrar, el respeto, afecto entre Rina y Ricardo es recíproco, sigue igual; a pesar que la vida los alejó la mutua devoción y admiración persiste, no sería difícil entender que en los pensamientos de cada uno quede aún pendiente un capítulo por resolver.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21724170-12011363758378493?l=relatosrimas2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://relatosrimas2.blogspot.com/2008/10/sin-malicia-concebida.html</link><author>cjcaillauxi@gmail.com (Carlos)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-21724170.post-4367302057749097278</guid><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 23:10:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-09-15T16:19:17.843-07:00</atom:updated><title>Deseos impuros</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Antes de tocar la puerta un sudor frío atraviesa la frente de Mañuco, su ritmo cardíaco se acelera y una extraña mezcla de excitación, temor, bienestar y deseo invade su ser, la etérea imagen de Patricia aparece en su conciencia, la dulce expresión que siempre le acompaña,  los  encantadores ojos de rasgos almendrados o la manifestación de entrega que le regala cada vez que cruzan miradas; de inmediato, solo de pensarlo, su cordura se agrieta y afloran impuras, obscenas intenciones, Mañuco vislumbra la expresa sensualidad de esta joven mujer, su recurrente búsqueda de atención, la deliciosa armonía corporal, efervescente jovialidad y subliminal exhibición.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por la hora espera encontrarla en ropa de dormir o recién bañada, anhela ser acreedor de explícitas insinuaciones, sugerentes caricias o provocadores besos; receptor de una lujuriosa intención carnal o tácita rendición sexual; quiere provocar y despertar en Patricia la pasión que aún no logra encender, inflamar su voluntad; estimular su erotismo y someterla para desfogar sus lascivos arrebatos. Aspirar el perfumado humor de su juventud como rozar con manos y cuerpo la tersa piel que adorna su fisonomía, sentir la energía, el calor que irradia, alentar en ella el delirio genital que hoy pretende encontrar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Clack..., trick, trick, trick, pestillo y chapa de puerta que repiquetea con rítmica sonoridad; un súbito, chispeante sopor invade el rostro de Mañuco, percibe el repentino endurecimiento de su ya engrosado pene, debe moderar su exacerbado interés, ofrecer seguridad o solvencia, control y distensión.  &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hola Mañuco, que haces por aquí&lt;/span&gt;, semi desnudo y desde adentro le dice Javier, yunta, hermano, causa..., entrañable amigo del sorprendido y ahora humillado perdedor.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21724170-4367302057749097278?l=relatosrimas2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://relatosrimas2.blogspot.com/2008/08/deseos-impuros.html</link><author>cjcaillauxi@gmail.com (Carlos)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-21724170.post-8605263278715096106</guid><pubDate>Tue, 19 Aug 2008 19:27:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-09-11T16:29:55.297-07:00</atom:updated><title>Ampay</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Según lo convenido apenas salieron de la oficina fueron a la casa, el escaso tiempo disponible de Mery lo quieren aprovechar al máximo, sus hijas salen temprano del colegio y ella debe estar en su hogar cuando las niñas lleguen. Las ansias y arrechura de este par de adúlteros se va incrementando de manera constante, en el camino hacia el escogido nido de amor se erotizan realizando jugueteos de índole sexual, en el auto ella se acomoda al costado de Carlos y mete la mano dentro de su pantalón, con masajes masturbatorios y frases de connotación pornográfica excita a su varón mientras este con la mano encargada de hacer los cambios toquetea  la peluda conchita de su par; conforme se acercan a su destino los estímulos genitales van en aumento.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Carlos mete el carro en el garaje, por la escalera de servicio la lleva hacia el cuarto, la casa de sus padres vacía en la temporada de verano es ideal para esta aventura, privacidad absoluta, abundante trago y enorme jacuzzi, los dos quieren estrenar esta infidelidad y conocer a fondo sus  artes amatorias, en intimidad, sin límite ni vergüenza; mientras suben por la escalera, de peldaño en peldaño, se acarician, besan, sonríen y gozan, mientras Mery se quita la blusa y sostén él levanta su falda, lenguetéa su trasero abriendo con ambas manos las  carnosas nalgas, blancas, tersas, perfumadas..., deliciosas; al momento de echarse en la cama están casi desnudos, se atacan con fiereza, besos acuosos y mutuas metidas de mano en el ojete provocan enérgicas contorsiones por la euforia y tosquedad, casi de manera brutal la tira sobre el catre y se monta sobre ella, acomoda con la mano el pene con intención de penetrarla.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El característico sonido de la puerta del garaje quiebra la pasión expuesta y rompe la carnal atmósfera cargada de humor sexual, una fría sensación recorre la espalda de Mery, por la espina dorsal, se arruina el momento y los dos entran en trance, en milésimas de segundos van hacia la confusión, la nada, detienen sus avatares libidinosos y quedan en estático silencio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Carlos estas arriba... alla voy; &lt;/span&gt;el padre del joven sube marcando en cada grada la creciente agonía de los amantes, él con mental agilidad le pide salir al balcón y esperar en silencio hasta que le avise, cual rayo Mery obedece sin darse cuenta que va desnuda, al llegar a su ocasional escondite recién repara que esta en un balcón que da al jardín posterior de la casa, desnuda, asustada, casi en pánico; obreros de un edificio en construcción a unos cincuenta metros de distancia la observan, silban o pronuncian groserías intuyendo la degradante condición de esta furtiva amante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El padre encuentra a Carlos a medio vestir, le sorprende pero deja que la aclaración salga de su hijo, nota el nerviosismo, la agitación del muchacho, con relativa cautela interrumpe la explicación para buscar una excusa y retirarse sabiendo que malogró, destruyó parte de la auto estima de su "cachorro"&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21724170-8605263278715096106?l=relatosrimas2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://relatosrimas2.blogspot.com/2008/08/ampay.html</link><author>cjcaillauxi@gmail.com (Carlos)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>9</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-21724170.post-5682252380153714856</guid><pubDate>Tue, 05 Aug 2008 02:35:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-08-12T15:46:47.554-07:00</atom:updated><title>El comisario</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A primera hora de la madrugada Margarita se arrastra en la cama acercándose a mi lado, siento su cuerpo desnudo y caliente pegándose, se acomoda de espaldas como ofreciendo su redondo culito. Medio aletargado por el sueño que tengo solo atino a montar mi pierna sobre su muslo y seguir dormitando, ella insiste, con los dedos y talón de sus pies acaricia mis canillas al mismo momento que acomoda su ojete para que roce directamente con el pene que se encuentra erecto. Algunos imperceptibles gemidos de tenor cariñoso y sonidos guturales provienen de su garganta, además percibo el movimiento de su mano bajo la sabana, busca excitarme e iniciar una fugaz relación de media noche, terminar rápido y quedar trenzados, ella enchufada y satisfecha mientras seguimos durmiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la tengo atravesada y está agitando con movimientos laterales su cadera pronuncia sus gemidos, lo hace con mas fuerza mientras en voz alta pide mas, refiere lo rico, lo sabroso que está, cuanto goza. Crece la excitación de ambos a cada momento, ya la lubricación en su vagina es profusa, se percibe con precisión, también siento un ligero calor a todo lo largo del pene que se encuentra encajado en su conchita, el ardor es producto de su arrechura, mi vehemencia y nuestra excitación, luego de quince años de convivencia conocemos con minuciosidad nuestros gustos, fantasías, fetiches o pecados, con bastante claridad reconocemos el mutuo comportamiento sexual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es en ese momento que Margarita dice con golosa voz, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Fernando, sabes quién me quiere comer..., quién me seduce y acosa&lt;/span&gt;; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;quién espera tenerme&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;desnuda, dispuesta a chuparle su pájaro y metérmelo por atrás; &lt;/span&gt;antes que siga hablando interrumpo su confesión y replico preguntando, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿antes que digas algo mas primero dime, te gusta, te atrae, tu quieres?, &lt;/span&gt;ella de inmediato retruca,&lt;span style="font-style: italic;"&gt; si&lt;/span&gt;, y sigue hablando en medio del vaivén copulatorio, ...&lt;span style="font-style: italic;"&gt;es el comisario Moscoso&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;No es la primera ni será la última vez que tenemos aventuras individuales o al alimón, nuestra vida sexual está llena de experiencias insospechadas por terceros pero sumamente satisfactorias para nosotros, la única premisa valida para realizar un nuevo lance, devaneo o aventura es el conocimiento, participación, la aprobación de ambos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Y piensas traerlo mas adelante, estar juntos los tres y disfrutar de un trio, recibir un pene por atrás mientras chupas el otro o tener una doble penetración?; ¿podré verte gozar sobre él y luego atenderme con la feroz arrechura que te provocan esas experiencias?, &lt;/span&gt;pregunto sin parar&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;de fornicar&lt;span style="font-style: italic;"&gt;; claro que si, amor, &lt;/span&gt;contesta. El dialogo calienta y sobre excita la relación, aceleramos la gestión y acabamos casi en ese instante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21724170-5682252380153714856?l=relatosrimas2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://relatosrimas2.blogspot.com/2008/08/el-comisario.html</link><author>cjcaillauxi@gmail.com (Carlos)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-21724170.post-132957705479478998</guid><pubDate>Fri, 30 May 2008 17:11:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-06-18T18:35:45.312-07:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Intercambios</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>swingers</category><title>El matriarcado de las swinger´s</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;Salimos pasadas las diez luego de una intensa sesión de aseo personal, nos dimos el tiempo necesario para atender cada detalle y así colmar nuestras expectativas, queremos sentirnos como lucir bien para interactuar bajo el amparo de una excelente presencia; ahora que vamos saliendo no puedo mas que observar nuestra esmerada pulcritud y fino gusto aunque es mas relevante la predisposición que ambos mostramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mas curiosidad que nervios se percibe en el auto mientras nos dirigimos hacia nuestro destino, vamos conversando como proceder, se ratifican las pautas convenidas para tratar de estar juntos pero si llegamos a separarnos y uno quiere llamar al otro establecer una contraseña, el silbido que cada día utilizamos para anunciar nuestra presencia es la señal escogida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conforme recorremos la iluminada ruta que nos lleva hacia Santa Beatriz aprovecho para elogiar la sugerente facha de Mirella, quiero manifestar cuan atractiva luce, una ceñida falda muy corta delinea las exquisitas formas de su cadera, hace ver mas largas sus espigadas piernas pero además enseña con insolencia dos firmes y deliciosos muslos; sus diminutos pies calzan tacos número nueve, con ellos pronuncia un descarado viso de voluptuosidad, la vaporosa blusa de seda que lleva puesta esconde con sutil elegancia sus rotundos pechos, la turgencia y volumen se pierde entre diseños difusos o precisos colores, con su larga cabellera ha formado una gruesa trenza que adrede acomoda sobre los senos, un coqueto cerquillo que no acostumbra usar le da un arrebatador toque juvenil, el conjunto es contundente, su excelsa belleza es excitante. Mirella exuda sensualidad en cada movimiento, irradia erotismo con autentica naturalidad, a su lado me siento un poco disminuido, mi edad y peso no guardan relación con el suyo.&lt;/span&gt;&lt;span style="color:red;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:white;"&gt;Estoy muy emocionada y algo ansiosa, hace algún tiempo quiero experimentar en intercambios pero minimizando riesgos, hoy vamos decididos después de comprobar en detalle esta aventura. Jorge es muy liberal, siempre alentó mi espíritu rebelde, la autonomía que practico e intrepidez que me caracteriza, mi marido admira mucho la naturalidad de mis acciones y convicción que transmito, además siempre me lo hace notar. Para mi es una palpable muestra del amor que me profesa y mejor aliciente para seguir igual, como naturalmente soy.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:white;"&gt;&lt;br /&gt;Compre ropa bastante explícita para esta reunión, busco ser atrevida, sensual y atractiva, arañar la irreverencia o hasta aproximarme a la vulgaridad, quiero provocar, percibir lo que sienten quienes están a mi lado, concentrar la atención de hombres y por que no, de mujeres también, precisamente esta velada es la ocasión de hacer lo que pretendo. La mini es bastante corta pero exactamente como quería, muestra e incita, los tacos altos y el nuevo peinado me hacen ver diferente, quería sorprender a Jorge y vaya que lo he logrado, su asombro inicial junto a la posterior adulación confirma lo que digo, disfruto en extremo ser su musa, mujer, compañera y amante. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:red;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;Nuestro debut en la fiesta swinger de este novedoso club virtual es el corolario de sucesivas conversaciones y desestimadas convocatorias, algo mas de dos meses de consultas e invitaciones se cristalizan hoy. Antes hemos tenido experiencias en tríos pero siempre con amistades y luego de estimulantes noches de "juerga", nunca intentamos salir con extraños, menos ir a lugares públicos, esta oportunidad se fue gestando en el curso de varias semanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una fresca noche nos acompaña, a pesar del intenso verano que soportamos &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;la brisa que sentimos mantiene frescos nuestros cuerpos&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;, mientras nos acercamos a la dirección acordada observamos que corresponde a un edificio que solo tiene encendidas las luces del "Pent-house", el resto del inmueble se encuentra en completa oscuridad, ya nos habían adelantado que alberga numerosas oficinas que a media tarde quedan vacías. Ingresamos directamente por el garaje, a través del intercomunicador recibimos instrucciones para dirigimos al espacio signado con el número catorce, al momento de cuadrar le pregunto a Mirella como se siente y ella me responde de manera espontánea y con desparpajo, &lt;i&gt;arrecha Jorge, arrecha,&lt;/i&gt; con un reflejo instantáneo, casi inconsciente retruco, &lt;i&gt;querida, estamos&lt;/i&gt;; mientras caminamos hacia el ascensor nos revisamos mutuamente y sonreímos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco antes de llegar a nuestro destino se apaga el elevador, la imprevista oscuridad nos bloquea la vista, solo distingo un ínfimo reflejo de las pupilas de mi mujer, al llegar una luz de color rojo intenso perturba la visión, conforme se adaptan nuestros ojos empezamos a visualizar hacia un lado un destello intermitente que llama nuestra atención, nos dirigimos en esa dirección tomados de la mano, al llegar donde titila la luz de improviso sale desde la oscuridad una hermosa joven, con salamería nos saluda, lleva puesta sobre la cara una pequeña máscara con diseño felino que solo cubre sus ojos, un singular tocado que asemeja dos atigradas orejas completa su arreglo facial, en el cuerpo lleva puesto un enterizo de "lycra" pegado al cuerpo que asemeja una piel de tigrillo, gruesa cola que nace del coxis y remata graciosamente en un pompón ovoide que roza el suelo completa su disfraz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con dulzura e infantil gracia nos pregunta nuestro nombre, revisa en su lista y se da media vuelta mientras nos dice, &lt;i&gt;vengan conmigo&lt;/i&gt;, ambos estamos absortos por la belleza de esta joven mujer, mientras camina la seguimos embobados, mirando el vaivén de su larga cola y una estrecha cadera , la plasticidad que ofrece el conjunto brinda una sensual armonía que suscita provocación, estamos exaltados, lo poco que hemos visto nos sorprende favorablemente, la incertidumbre inicial se está transformando en excitación, curiosidad y ansiedad. En pocos segundos llegamos a una barra de bar, ahí la chica nos ofrece un cóctel de bienvenida y presenta a Romualdo, el organizador de este evento y dueño del local. El hombre se presenta, saluda y detalla algunas pautas básicas, explica sobre los distintos ambientes disponibles y al final agrega con firmeza, levantando un tanto la voz, &lt;i&gt;recuerden que siempre son ellas quienes deciden,&lt;/i&gt; mientras señala con el índice el rostro de Mirella, prosigue&lt;i&gt;, el hombre puede proponer pero solo las mujeres disponen, &lt;/i&gt;ahora me mira esbozando una sonrisa&lt;i&gt;. &lt;/i&gt;Para mis adentros&lt;i&gt; &lt;/i&gt;pienso&lt;i&gt;, es el matriarcado de las swingers&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:red;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;Existen tres barras en un salón que alberga una diminuta pista de baile al medio, un corredor exterior permite circular de barra en barra sin interactuar con los parroquianos, por lo general son los principiantes quienes transitan o miran desde ahí, sirve para ir aclimatándose. Cada mostrador tiene nombre y es atendido por chicas con vestimenta similar a la hermosa gata que nos recibió. Además existen ocho ambientes privados para las sesiones orgiásticas, están numerados, así indican la capacidad de cada pieza, los de la barra de principiantes son para dos o tres parejas y llevan ese número sobre la puerta, los otros van incrementando su capacidad hasta llegar a los más avanzados que albergan sin problema hasta diez parejas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacemos juntos un rápido recorrido por el corredor donde nos cruzamos con otra pareja de novatos, solo intercambiamos un saludo gestual y seguimos. La barra de primerizoa está vacía, la intermedia acoge una desinhibida pareja que conversa de manera espontánea con la chica de la barra, en la última tampoco vemos a nadie pero notamos que hay una lucecita azul encendida en medio de una puerta, intuimos que dentro hay personas gozando o desarrollando su particular mixtura sexual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Animados por el orden, organización y la emergente excitación entramos a la barra intermedia donde charla la pareja mencionada, tras la barra hay un coqueto cartel con la denominación "Afrodita, diosa del deseo y amor". Apenas entrando saludamos y pedimos dos tragos, Mirella solicita una piña colada, yo un pisco sour, la pareja nos sigue con la mirada, observan y asienten brindando un discreto saludo, ella nos regala una encantadora sonrisa y el hombre un cordial gesto, casi de inmediato con educada sutileza nos abordan, se dan cuenta que somos nuevos, nos lo hacen saber. Ella es una mujer de unos cuarenta años, tiene inequívocos rasgos amazónicos, su rostro y cuerpo tienen la típica morfología de las mujeres de esa región, cara con pómulos marcados, cuerpo de cintura estrecha y caderas generosas, es alta, delgada, bella, extrovertida, elegante y afable, su pareja luce un poco mas joven, es un inconfundible metrosexual, impecable en su atuendo y presencia, cabello bien cuidado, corto y bien peinado, un cuerpo sin exceso de grasa, músculos bien delineados, porte varonil, parece un futbolista en optimo estado físico, tiene piel cobriza, hombros anchos, cintura estrecha, su rostro es de corte cuadrado y es tan alto como ella, lleva puesta una camisa de fino "chalis" junto a un ceñido &lt;i&gt;jean&lt;/i&gt;, Mirella ya me pellizco el brazo haciendo un imperceptible guiño como gesto de aprobación.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:red;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:white;"&gt;Recién están sirviendo los tragos que solicitamos y la conversación ya es fluida, ella empieza elogiando mi “look”, esta encantada por la falda que llevo puesta, lo bien me queda, la combinación del conjunto escogido y el arreglo del cabello, su conversación es festiva pero refinada, alegre e interesante, la inmediata química que surge entre nosotras es evidente. He tomado la mitad de mi piña colada y ya percibo el interés que le suscito, mientras conversamos acomoda un mechón de mi cerquillo para luego recorrer con dos dedos desde la sien hasta el mentón, envuelve o presiona mi rodilla con la palma de su mano cuando hago un comentario gracioso, al sonreír. Yo mantengo una actitud pasiva pero por dentro estoy como un horno encendido, cada vez que asume su papel seductor me escarapelo y la piel se me pone como "carne de gallina", este asunto va muy bien, lo estoy disfrutando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El "futbolista" y Jorge, a escasos centímetros de nosotros también conversan animados, atropellan sus palabras como si fueran amigos de mucho tiempo, de cuando en cuando sentimos que nos espían y con un mohín compartimos sus arrebatos, ambas dibujamos sonrisas con la comisura de nuestros labios revelando la complicidad que surge entre nosotras, un sugestivo juego de señas eróticas inunda la barra, somos conscientes que las estamos desarrollando en subliminal armonía. Casi al finalizar nuestros tragos llegan dos nuevas parejas, mi ocasional amiga cambia miradas con su pareja e inmediatamente pide mi opinión sobre su hombre, si me gustaría bailar con él para conocerlo, también se ofrece para bailar con Jorge. Acepto sin siquiera pensarlo, justo cuando estamos pidiendo el segundo trago ella se levanta y estira su mano para bailar con mi "viejo", en ese momento siento algo de confusión por quedarme sola pero antes de resolver mi turbación ya fue tomada mi mano y estoy siendo llevada hacia la pista de baile.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Música lenta, moderna y en volumen moderado brinda una cálida atmósfera, la tenue luz permite observar sin problemas a mi flamante pareja, cruzamos miradas a la vez que empezamos a bailar sin perder contacto visual, una expresión de relajada conquista veo en sus ojos, yo le obsequio apasionada entrega con los míos, rodea mi espalda con sus manos, cada palma envuelve y me ciñe del torso, a la altura de las costillas, transmite una masculinidad que enciende las inflamadas ilusiones que anhelaba encontrar en este lugar, en sus brazos floto y me dejo llevar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo las manos entrelazadas alrededor de su cuello, aprovecho para acomodar mi rostro sobre su pecho, quiero oler, aspirar su humor, ojear y sentir su pétrea musculatura, ya debe percibir la turgencia de mis senos que se aprietan contra su pecho. Es un macho joven e imponente, corpulento y viril, me hace arder de pasión, estimula mis deseos e intenciones de liberar la contenida sensualidad que planeaba desfogar en este lugar. En tanto él me susurra dulces adjetivos respecto a mi rostro, cabello o piernas aprieta mi cuerpo contra el suyo, ahora estoy segura que advierte la excitación que tengo, el deliberado roce de mis tetas y la creciente lujuria que empiezo a mostrar. Además de estar disfrutando a plenitud cada instante exhibo sin temor la sensualidad que aflora cuando toco este musculoso cuerpo, tanto que empiezo a sofocarme, mi excitación ya es advertida por quienes estamos en la pista de baile,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Necesito estar mas cerca, me pego y aprieto contra este hombre, él aprovecha para bajar sus manos hasta mi cintura, casi levantándome en peso me arrima aún mas, ahora siento su duro pene presionando el pantalón, como tratando de salir del oscuro encierro en sus prendas, me tiene en puntas de pie, siento la fortaleza de sus brazos levantado toda mi humanidad y nuestros cuerpos semi fundidos en una amalgama de pasión y deseo, los primeros fluidos escapan de mi vagina y humedecen el calzón, esta primera mojada es deliciosa, exalta aún mas la incipiente lujuria que ahora desencadeno sin freno, se despiertan mis demonios y fecundo una definida intención, la de entregarme sin reparo ni limite, temor o restricción, profiero un prolongado suspiro que todos sienten con nitidez. Con el rabo del ojo observo a Jorge, tiene una franca como enorme sonrisa dibujada en su cara, me regala una tierna mirada mientras la charapa danza y gira frente a él, ella juguetea, ejecuta un baile cargado de sensualidad simulando el acto copulatorio que tiene feliz a mi viejo y muy atentas a las parejas que recién llegaron a la barra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi excitación es tan grande que me armo de valor e intento asumir un rol activo, con cierto esfuerzo y otros excitantes roces acerco mi boca a su oreja, le digo que quiero conocer el salón de relax que deseo estar sola con él, con una deliciosa sonrisa sella mis labios con los suyos, aprovecho para desbocar el frenesí que fulmina mi cerebro y abro con amplitud la boca al mismo tiempo que deslizo con descarada lascividad mi lengua hacia la suya, me concede unos segundos de dominación pero luego interrumpe, quiere avisar a Jorge y a su mujer nuestra intención, estoy tan caliente que apenas termina de decirlo me dirijo hacia Jorge y lo hago yo, &lt;i&gt;viejo, dame media hora sola,&lt;/i&gt; sigo caminando. Click (como Tula).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy tan ofuscada que mi ocasional hombre debe retener mis ímpetus, me alcanza y lleva hacia una puerta que muestra un número dos, me toma del hombro mientras yo ajusto y envuelvo su cintura con los brazos, al entrar enciende la luz azul de la puerta y toda la habitación adquiere un azulado viso que brinda una etérea y mágica sensación, casi no veo, la arrechura me tiene perturbada, lo que si puedo reconocer son dos grandes camas tamaño King size a cada lado, apenas ingresamos me carga con una facilidad que eleva mi excitación a niveles irreconocibles, un sopor invade mi cuerpo y nuevamente, una segunda descarga de fluidos invade mi vulva, esta vez me laxa tanto que asumo una postura pasiva, me dejo llevar, él me recuesta sobre una de las camas y empieza a retirarme la ropa, con delicada gentileza, cuidadosa habilidad y afrodisíaco talento va retirando prenda por prenda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empieza retirando el calzado de cada pie, lo hace con dulzura y ligereza, mientras lo hace llena de besos, de caricias cada extremidad, del empeine al muslo, la punta de cada dedo, el talón, la pantorrilla y rodilla, acaricia, huele, besa o roza con sus mejillas cada parte hasta el muslo; meloso, cariñoso o goloso, ardiente, febril y lasciva, la simbiosis sexual que estamos creando es asombrosa. Similar gestión realiza cuando retira la mini y la blusa, al soltar la trenza o retirar el hilo dental. Yo estoy como drogada y él, en total dominio de la situación; eso si, noto que su respiración denota una evidente excitación, me repongo y le digo desde mi posición, &lt;i&gt;te gusto&lt;/i&gt; , él con una amplia sonrisa me observa, se acerca, recorre con sus manos todo mi cuerpo, sube y regresa, gira mi cuerpo, lo aprieta o fricciona, la piel, mis pezones, la zona púbica y el rostro, nuevamente me escarapelo, tiemblo de placer y zas, riego una vez mas mis labios genitales, luego con profunda emoción y ternura besa mi boca diciendo, &lt;i&gt;eres una diosa de mente apasionada&lt;/i&gt; &lt;i&gt;y cuerpo de pecado&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pide observarlo, le toma un par de minutos quitarse la ropa, lo hace con expresividad musical, estilo, ritmo, cadencia y por supuesto algo de obscenidad, yo disfruto mirando, me derrito de placer, al final cuando retira su slip aparece un robusto pene, largo y erecto, apunta hacia el techo, lo adorna una frondosa cresta de vellos rulos, quiero tenerlo cerca, besar y lamer desde su glande hasta el escroto, tragarlo, escupir, chupar o morder si se me antoja, pienso que será todo mío, por mi cerebro discurren todas estas ideas en fracciones de segundo, cuando intento expresar mis sensaciones la voz me delata, balbuceo con torpeza, sale un gemido gutural y atropellado por una entrecortada respiración que me aturde y genera una amplia sonrisa en el rostro de este macho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estando ambos desnudos se recuesta al filo de la cama, pide esté relajada, que él me va a atender, hacer sentir placeres desconocidos para mi, lo que no capta es que ya estoy fuera de mis cabales y gozando en extremo. Empieza entonces una increíble demostración de su talento, experiencia amatoria, conocimiento y control de las sensaciones femeninas, como exaltarlas hasta niveles de locura; atiende mi vagina con sus manos, boca, lengua y dedos; soplidos, succiones, lamidas y mordidas, me hace vibrar, mordisquearme los dedos, estirarme o arañar el colchón, retorcer y quebrar mi cintura hasta sentir el estiramiento muscular en mi cerebro, su gestión de placer también incluye mi ano, ese dulce huequito que solo ha sido atendido y disfrutado por mi viejo pero que hoy sin reparos ya lo entregue a este hombre, cada lenguazo por el ojete le acompaña una húmeda penetración con su dedo, estoy saturada de sexo y placer pero quiero mas, parece irreal. Recorre mi cuerpo, atiende cada orificio, lengüetea mis oídos, las fosas nasales o mi boca; una dedicación especial a mis senos, con las yemas de sus dedos los roza o arrulla, luego aprieta, estruja y estira pellizcando los pezones, alucino, fantaseo, me sigo mojando. La superlativa lengua que domina esta parte de la relación es prodigiosa, yo estoy como un trapo mojado he tenido dos orgasmos múltiples en los últimos cinco minutos, algo que nunca me pasó ni pensé que alguna vez sentiría. Aún no he tocado su pene ni él ha intentado penetrarme, parece que lo tuviera reservado para mas adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Emite un agudo silbido y en escasos segundo ingresan la charapa con mi viejo, van directamente hacia la otra cama, al oído mi hombre empieza a explicar que pasará, como acostumbran ellos atender a novatos que fraternizan, cuando realmente existe química, con gente de mente abierta y con una real intención de aprender, gozar y participar. Dice que lo hecho con él es la primera de cuatro fases, la segunda es de vouyerismo, nosotros como protagonistas y ellos como actores, seremos testigos de la faena que la charapa va a desarrollar con mi viejo, según él aprenderé las artes y técnicas sexuales de las mujeres de la región amazónica, que hará gozar y delirar a mi marido como nunca vi o lo sentí, al principio me pareció un poco pretenciosa su labia pero los hechos me demostraron las increíbles capacidades de esta singular pareja. La curiosidad me hizo preguntar cuales eran la tercera y cuarta fase aunque ya especulaba que la siguiente me tocaría una sesión particular con la charapa mientras ellos observan y al final una gran reunión de todos, no me equivoqué, hubo Gangbang, bukkake y doble penetración; bondage y sumisión, lo que nuestros cuerpos, arrechura y disposición permitieron. De más esta decirles que nunca olvidaremos esta noche.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21724170-132957705479478998?l=relatosrimas2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://relatosrimas2.blogspot.com/2008/05/el-matriarcado-de-las-swingers.html</link><author>cjcaillauxi@gmail.com (Carlos)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-21724170.post-7767316552551265514</guid><pubDate>Thu, 21 Feb 2008 22:21:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-05-27T09:15:10.877-07:00</atom:updated><title>Subir a la combi</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;(Cuarto y último relato rescatado de un total de cinco (uno duplicado) encontrado &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;en la Pc, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;archivo oculto del año 2005)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Para dirigirme a estudiar subo a la &lt;a style="color: rgb(51, 255, 51);" href="http://alfondohaysitio.files.wordpress.com/2007/06/combi.jpg"&gt;“combi”&lt;/a&gt;, con el rabo del ojo percibo una mirada que sigue mis movimientos, levanto la vista y tropiezo con una amplia sonrisa que invade toda mi privacidad, es Rosina, sentada al fondo se encuentra la hermosa morena que hace dos semanas llegó al vecindario, su escultural cuerpo, personalidad extrovertida y risa a flor de labios tiene fogosos a todos los patas del barrio. Por azar del destino fui el primero en conocerla, intercambiamos algunas palabras durante su mudanza, entraba a mi casa cuando ella se acercó a saludar y presentarse como una nueva vecina, en ese mismo instante me cautivó. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Mientras indago buscando algún asiento disponible, ella con sus manos señala un lugar libre a su lado, respondo con una aseveración acompañada de una sutil pero algo perturbada sonrisa, conforme avanzo de mi cerebro fluyen eróticas imágenes de esta dulce mujer, la materializo como acostumbra ir a la bodega, en reveladores shorts o ceñidos pantalones pero siempre mostrando con insolencia su espléndido vientre y fino talle, el complemento perfecto de esa atrevida cintura es un pétreo culo "paradito" que ella con natural desparpajo luce. Al acercarme mis neuronas se aceleran, ahora la imagino desnuda revelando su armonía corporal, al llegar a su lado el estímulo producido por las ardientes imágenes de mi cerebro se manifiestan con insolente descaro, el pene empuja sobre mi pantalón y acredita mis oscuras intenciones. Al sentarme Rosina me obsequia una generosa sonrisa acompañada de un sonoro beso que hace voltear a varios pasajeros, me ruborizo mientras distingo que la entrepierna muestra un bulto sumamente pronunciado. Ella, con travesura mira hacia abajo y luego clava sus redondos, negros y enormes ojos sobre los míos, si antes me sonrojé ahora tengo el rostro como tomate, una explosiva carcajada relaja la situación, me siento abrumado por esta mujer, es una yegua desbocada que me encantaría domar. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La escandalosa espontaneidad se transforma, ahora empieza a conversar con suavidad o acaso hasta ternura, estoy completamente turbado, advierto cuan dificultoso será conquistarla. Rosina está vestida con una discreta falda que llega casi a sus rodillas, su torso lo abriga con una chompa de alpaca y cubre su cabello un chullo de vistosos colores, el contraste de su agraciado rostro con los vivos colores del lanudo gorro realza su belleza y permite destacar las finas facciones de su rostro. Solo permitiendo como respuestas monosílabos me habla al oído, pregunta hacia donde voy; que estudio, en cual universidad, cuando me gradúo, si me gusta lo que hago, cuanto destaco como alumno, a que hora regreso a casa, esta mujer no para de hablar, en menos de un minuto sabe mas de mi vida estudiantil que algunos amigos del barrio. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Trato de retomar el control, la interrumpo para ser yo el inquisidor, me escucha por unos segundos y nuevamente interrumpe, propone tomar desayuno juntos, me sorprende su oferta pero acepto de inmediato, me explica que unas cuadras mas adelante hay un local donde ofrecen desayuno con tamales y chicharrones, estoy anonadado, como hipnotizado por su arrollador temperamento. Al llegar bajamos del vehículo, recién puedo observarla erguida, su porte y figura es digno de una diosa, con esta hembra me siento en las nubes, estoy dispuesto a perder el día si ella me lo propone, hacer lo que me pida tratando de estar el mayor tiempo posible a su lado. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Terminado el copioso y contundente desayuno que ambos ingerimos me pide caminar con el fin de “bajar lo comido”, conversamos y caminamos mirando vitrinas de algunas tiendas que abren a esa hora, menciona que su salida era para comprar un pantalón, insta le acompañe para recibir mi opinión sobre la prenda que escoja, acepto sin remilgos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Entramos a una boutique que ya conocía, el trato de las vendedoras hacia ella lo evidencia, en menos de diez minutos se ha probado no menos de seis pantalones, cual modelo de pasarela con cada uno desfila frente a mí, los muestra, hace poses sugerentes, exhibe con atrevimiento su formado culo, con saltitos en punta de pies jala la prenda hacia arriba, la recorre con sus manos para sentir como se ajusta a la piel, se agacha doblando las rodillas, gira sobre si misma sin mover los pies del suelo o levanta con agilidad de bailarina cada pierna, es notorio que cada pantalón es examinado en detalle, al hacerlo ofrece un espectáculo visual pleno de erotismo, mucha sensualidad y provocación, la vendedora entre perpleja y confundida ríe nerviosa, yo, estoy arrecho y con mis gestos o muecas lo hago notar, ella sonríe ante mis expresiones. Así prosigue nuestro mutuo show, ella se exhibe mientras yo me derrito, al final escoge un “Jean” con bordados de dragones en la pierna, paga y se lo lleva puesto, al salir del local se acerca con picardía, me habla en voz baja sobre la oreja, me pide le saque el pantalón recién comprado en un cercano &lt;a style="color: rgb(51, 255, 51);" href="http://www.hostalballestero.com/hostal-ballestero-imagenes/hostal-ballestero-fotos/hostal-ballestero-foto01.jpg"&gt;“telo”&lt;/a&gt;, mi cara de sorpresa linda con la idiotez pero me sobrepongo y acepto de inmediato.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;A media cuadra hay un hostal, aparenta estar limpio y parece reservado, ingresamos y pedimos un cuarto, apenas ingresamos al dormitorio voltea me mira y besa con afecto, sin detenerse prosigue agregándole al instante un toque mimoso, con sus brazos envuelve mi espalda y un ronroneo brota de sus cuerdas vocales, aunque nuestras bocas selladas no permiten salir sus gemidos, los siento dentro del cerebro, su gozosa lengua ya juega en mi boca, la pasión que adiciona su apéndice bucal despierta mis apetitos carnales, sin embargo ella mantiene la iniciativa, mete sus manos entre la camisa y casaca, siento en la espalda diez afiladas uñas que rasgan con suavidad la tela bajando hasta mis nalgas, ahí sus palmas adquieren protagonismo y comprimen mis glúteos con lujuria. Yo recién inicio mis afanes sexuales y Rosina ya esta encendida, controla la situación y exuda sexo por todos los poros, me dejo llevar y cedo a esta fogosa mujer el rol activo de la relación. La juventud nos premia con dos cuerpos firmes, escasa adiposidad y mucha energía, laxo mi cuerpo en actitud pasiva, sumiso, espero alguna iniciativa u orden, cual gata en celo me mira balanceando lentamente su cabeza, sin atinar a nada miro y disfruto tenerla cerca, siento su respiración, aspiro y saboreo su humor, el perfume que brota de su piel, su franca entrega y enorme sensualidad, sorprendido dejo aflorar su ímpetus amatorios, ella con estilo y rapidez retira mi casaca, sigue con la camisa, casi de inmediato retira el pantalón, como rara vez utilizo ropa interior, estoy desnudo en un “triz”, Rosina se mantiene aún completamente vestida. Cuando intento sacarle el chullo detiene mi mano, de un brusco empujón termino desparramado sobre la cama, ordena recostarme, obedezco y me extiendo sobre el catre, desnudo, erecto y sometido, Rosina queda en silencio contemplando a este desconcertado mortal que abrumado pero arrecho asume el rol esclavo ante esta inesperada ama sexual. Con su dedo índice cruza sus labios ordenando silencio, luego con voz autoritaria, hasta ahora desconocida para mí, ordena acercarme de rodillas, en cuatro patas, como perro faldero, obedezco, me acerco con la cabeza agachada, Rosina se arrodilla en el piso y espera, estoy&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con la mirada fija al suelo, casi sin verla. Así empiezo a desvestirla, saco el chullo y emerge la azabache melena que cae por la espalda, larga, encrespada y radiante, de un rápido sacudón la ordena sin usar las manos, sigo con la chompa, la tomo de la cintura y en silencio la retiro, con el rabo del ojo puedo apreciar que no usa sostén, sus senos son espléndidos, turgentes e inmensos, como melones y coronados por oscuros pezones que airosos apuntan al techo, me atraen y dirijo la vista sin consultar pero antes de fijar la mirada recibo un jalón de pelos que devuelve mi cabeza a la posición anterior, hacia el suelo, nunca había tenido una relación de este tipo, para mí la excitación es creciente, me gusta y lo disfruto mucho. Asumo el rol pasivo impuesto por Rosina y acepto con expresión de humillación, agacho la cabeza sin reclamar y espero otro mandato, Rosina comprende que sigo su juego y se entusiasma, se levanta y ordena le baje su pantalón, eso hago y lo retiro junto con el calzón, recién entonces empieza a exteriorizar su excitación, emite imperceptibles suspiros y mueve sutilmente el vientre con sensualidad, al terminar ordena que la mire pero sin tocar, acato y agrego algo de sumisión con una dócil mirada, ella disfruta mucho mi papel y me premia acercándose, me demanda ahora que la bese desde la punta del pie hasta la vagina, agrega que lo haga lentamente, apoyada en la pared me observa. Mas que un acto de sumisión para mi es un enorme placer, disfruto y me apasiona besar los pies de una mujer así que empiezo con una minuciosidad exagerada, ella disfruta cada segundo, lo hace notar con movimientos y rozamientos de sus muslos, con agudos aullidos y suaves golpes de su pie libre sobre mi cara, juego con los dedos del pié, los lamo y envuelvo con mis labios, me regodeo, repito lo mismo en cada dedo, uno a uno, lentamente, avanzo aunque me doy cuenta que goza mucho, le encanta emitir&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sonidos guturales y expresa sus sensaciones sin limite ni pudor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Estoy por llegar a la rodilla, mi lengua y labios trabajan ávidamente, con una mano envuelvo su pantorrilla y con la otra la tomo del pie para sostener su extremidad, se ha relajado tanto que incrementa el sonido de sus chillidos, aparecen incesantes gruñidos de su garganta, la excitación la descontrola al extremo de perder equilibrio y apoyarse con sus manos en mi cabeza, ya estoy a medio muslo y mi mano se acerca al vello púbico, con las yemas de mis dedos jugueteo en la zona vaginal, lo hago hasta que la punta de mi lengua bordea sus genitales, uso entonces mis manos para indicarle abra sus piernas, en su excitación olvida por un momento su rol y se deja llevar, abre las piernas pero de improviso coge con su mano mi cabello y refriega mi cara sobre su vagina, estoy sumamente caliente, empiezo a lamer y mojar toda la zona, sus fluidos afloran y empiezo a saborear sus jugos, nos quedamos por un rato en esa posición, cada vez crece más la excitación de ambos, la arrechura laxó su cuerpo y se dejo caer, ahora esta sentada en el suelo con las piernas totalmente abiertas y yo echado boca abajo sigo con mi faena vaginal. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Sale de ese estado de manera abrupta, me empuja y se arrastra hasta el borde de la cama, apoya su pecho sobre el colchón, me ofrece así su hermoso culo, firme, redondo y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;carnoso,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sus largos muslos están con la “piel de gallina” expone su arrechura con soltura, hace movimientos musculares para ajustar y relajar las nalgas, me ordena ubicarme atrás de ella y la penetre, el prolongado “&lt;b&gt;cunnilingus”&lt;/b&gt; ha sobreexcitado a Rosina, su vagina es una sopa de jugos y saliva, en la posición que se encuentra puedo apreciar el ojete que lo ajusta y suelta en rítmico movimiento, la habitación esta envuelta de olor a sexo y eso mantiene el ambiente y momento de desenfreno sexual en que ambos nos encontramos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Me acerco en silencio y con mis manos recorro su espalda, delineo con las yemas su piel hasta llegar a su cintura, sigo bajando hacia las caderas, acaricio y ajusto sus nalgas con las palmas, circunscribo su delicioso culo e inmediatamente subo de nuevo hasta la altura de sus pechos, los cojo con vigor y uso como sostén para levantar su torso, ella esta relajada balbuceando suspiros o gemidos, con sus manos acomoda mi pene en su vagina mientras&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;juega con el glande, lo hace recorrer toda la zona vaginal provocándome una sensación de placer de alta sensibilidad, el escarapelo que siento retumba en mi cerebro, ella entre risueña y lujuriosa se provoca este placer sin tomarme en cuenta, pareciera que esta sola en una masturbación gozando con su cuerpo, no me tiene en cuenta ni se preocupa en hacerlo. En un momento indeterminado, estando yo algo distraído por lo prolongado de su jugueteo y la poca atención que me otorga , introduce el pene en su vagina, la suavidad en el ingreso demuestra su enorme arrechura y dilatación vaginal.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Apenas ella empieza a introducir mi pene en su vagina hago ligeros movimientos circulares que llaman su atención, me ordena seguir y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;acepto gustoso; en ese momento rompe nuestra intimidad un fuerte golpe de puerta, &lt;st1:personname productid="LA POLICIA" st="on"&gt;LA POLICIA&lt;/st1:personname&gt;,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se escucha, algo atolondrados detenemos nuestra faena, nos cubrimos el cuerpo con toallas del baño y abrimos, al hacerlo nos solicitan documentos, verifican que coincidan con los datos dejados en la recepción, al confirmar que todo esta correcto se disculpan y se van. Romper el clima creado, el mutuo ardor expuesto y la pasión o entrega desarrollada fue demasiado, lo imprevisto de lo sucedido nos apagó, perdimos concentración o ganas, no tanto yo sino ella, entró al baño se duchó y desde allí me dijo que nos íbamos, cuando iba a rechazar su actitud escucho que sigue diciendo, vamos a otro sitio que este perdió su encanto, asentí con un sonoro OK.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Eso si, la continuación es materia de otro relato.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;u style=""&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="text-decoration: none;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;u style=""&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="text-decoration: none;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;u style=""&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="text-decoration: none;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21724170-7767316552551265514?l=relatosrimas2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://relatosrimas2.blogspot.com/2008/02/subir-la-combi.html</link><author>cjcaillauxi@gmail.com (Carlos)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>7</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-21724170.post-5196278494145613145</guid><pubDate>Sun, 17 Feb 2008 16:26:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-02-17T08:29:31.865-08:00</atom:updated><title>Lujuria progresiva</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;(Tercer relato rescatado de un total de cinco encontrados en archivo oculto del 2005)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Lujuria en evolución colmada de atrevimiento, es la entusiasta reflexión que retumba en la mente de Fernando, de manera inexplicable puede desdoblarse y observar el escenario donde él y siete amigos son&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;protagonistas de una intensa sesión orgiástica, la “grifa” que fumó en el dormitorio de Rocío y Juan, donde los hechos ocurren, es la causante de su duplicación, de concederle esta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;virtual peripecia de flotar, ser vouyer y copartícipe del encuentro. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Fernando se contempla a si mismo parado al borde de la cama, disfrutando el momento, tiene un pie apoyado en el suelo en tanto la rodilla de su otra pierna descansa sobre el colchón, en mecánico vaivén&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sexual de “metesaca” penetra a Rocío, con sus manos la coge de la cintura e imprime el ritmo de sus afanes copulatorios, Rocío, la bella rubia dueña de casa es acérrima practicante del culto al cuerpo, hoy exhibe el producto de su “vigorexia”, su espléndido, desnudo y acalorado cuerpo posa sobre la cama en posición “perrito”, expone y ofrece a Fernando dos rotundas nalgas, pequeñas, pétreas y moldeadas, la armonía corporal que se forma entre los muslos, vagina y trasero de Rocío alimenta aún mas la excitación de Fernando, el meneo lleno de euforia y placer de una acentuada o quizás inflamada vulva es muestra de plenitud y aceptación de la verga que ella tiene ahora a su disposición. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Echada sobre la alfombra, al pie de la cama, Sandra fornica con Roberto y Manuel, de espaldas al suelo recibe el pene de Roberto en su vagina mientras su boca cobija la verga de Manuel, al estar ellos en el piso facilitan la visión del resto de participantes, la faena y movimientos que ejecuta este trío excita y estimula al resto del grupo, será Sandra quién gobierna su particular sesión con Roberto y Manuel o serán ellos quienes orientan las acciones que todos festejan, Fernando observándolos piensa que Sandra, su mujer, es una hembra insaciable e hiperactiva , presume que mientras ella atiende y despacha a este par de amigos, ellos fantasean ser quienes se la tiran. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Al otro extremo de la cama, Regina y Romina, delgadas, altas, desinhibidas e idénticas, estas gemelas se entretienen con Juan, lo saborean, estimulan, besan y calientan, juntas son dinamita, Juan recibe la atención de estas alocadas mujeres, una le chupa el pene entre tanto la otra recorre con sus manos desde el pecho hasta el escroto, lo acaricia con las yemas de sus dedos hasta la entrepierna para luego introducirle un dedo por el ano, una por lado se montan sobre las piernas de Juan, se agitan friccionando sus vaginas contra los muslos del hombre y sus senos con las tetillas, ellas además se besan apasionadamente. Rocío observa el gozo de su marido mientras recibe el pene de Fernando al pie de la cama, estira su mano e introduce dos dedos en su boca, sabe que le gusta a su hombre y quiere complacerlo, aquí no hay duda, el atendido es Juan, no solo físicamente por las gemelas sino también por las muestras de entregada pasión que exterioriza Roció para que disfrute su marido. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La visión general de la orgía, la complicidad de los protagonistas, los efluvios sexuales que inundan el ambiente, el libertinaje expuesto y lujuria general se siente, percibe y transmite, todos los que participan lo expresan en sus miradas, gestos o expresiones, en sus actos, movimientos, posturas o posiciones, es el principio de una noche inolvidable con pronostico reservado. Fernando efectúa una mirada general de la orgía, se relame por lo que ve y se pregunta:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;¿Qué seguirá después?. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21724170-5196278494145613145?l=relatosrimas2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://relatosrimas2.blogspot.com/2008/02/lujuria-progresiva.html</link><author>cjcaillauxi@gmail.com (Carlos)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-21724170.post-570716094919423370</guid><pubDate>Fri, 15 Feb 2008 21:54:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-02-15T13:56:18.619-08:00</atom:updated><title>La primera vez (segunda parte)</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;(Segundo relato rescatado de un total de cinco encontrados en archivo oculto del 2005)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Unos minutos después de terminar nuestro asombroso y extenuante primer trío, empezamos a sentir incomodidad, las posiciones finales de nuestra experiencia inicial entumecen nuestros entrelazados brazos y piernas, el sillón nos resulta un tanto incomodo por lo que Estela propone descansar en la cama, mudo testigo de lo que hicimos. Andrés me pide poner en el DVD una porno y recargar los tragos, el tamaño de la “king size” nos facilita&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;acomodarnos y echarnos en similares posiciones que ocupamos en el sillón, Estela al medio y nosotros en los flancos, no comentamos lo que recién disfrutamos, en silencio y un poco aletargados empezamos a ver el video, presentaba a una hermosa morena con tres hombres, ella los atendía mamando en forma alternada cada verga, descansábamos mirando pero el tema empezó a “despertarnos”, casi al mismo instante nuestras pichulas, una a cada lado de Estela crecen hasta retomar su tamaño de combate, sin ponernos de acuerdo nuestras manos empiezan a recorrer las piernas de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;estela, su piel, firme por la practica deportiva que acostumbra estaba erizada en virtud de la experiencia anterior, recorremos con sutileza todo el largo de sus muslos hasta que inadvertidamente nuestros dedos se topan en su concha, ella risueña y relajada nos observa en silencio, se deja tocar sin hacer nada. Mientras miramos la pantalla, tocamos con gentileza su cintura, pechos, concha y muslos, pasamos un rato jugueteando hasta que Estela también empieza a excitarse, estira sus dos manos, oprime nuestras pingas y nos masturba suavemente, rasca o acaricia las zonas genitales y cada&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;escroto. Sentir dos penes duros y ardientes la entusiasman, con mucha tranquilidad se sienta mientras sigue con la masturbación al alimón, toma otra vez la iniciativa,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se arrodilla frente a nuestros pies, al mismo tiempo con sus manos trata de juntar nuestros muslos, su intención era tener las dos vergas cerca para así poder jugar con ambos penes, como se veía en el video. Ahora los relajados somos nosotros y ella empieza a atendernos con el profesionalismo propio de una prostituta, cada vez lo hace con mas prisa y fluidez, pasa de un pájaro a otro, mientras besa uno masturba el otro, rocía saliva, nos mira complacida y por momentos se mete los dos penes a la boca, los soba contra sus pechos o ajusta entre ellos, un rato estamos quietos, entre mirando la tv, a Estela o entre nosotros, se notaba que plenos de lujuria nos dejábamos atender por esta deliciosa hembra que nos calentaba mas y mas, luego de unos minutos quiere sentir dentro de ella la verga de Andrés, aún no la había sentido en su vagina, monta sobre él pero sin soltar mi pene, con su mano acomoda la verga de Andrés, se sienta sobre él y se la mete todita, a mi no me suelta, mas bien se agacha y empieza a mamarme, tengo que acomodarme y subir un poco para facilitar su objetivo, termino casi sentado sobre la almohada, ella entonces con mas facilidad tiene una pichula en su concha entretanto chupa la otra, nos mantenemos por un rato en esa posición, Andrés le anda besando las tetas mientras yo intento alcanzar su ano estirando mi mano, mi dedo entra en su culito pero le raspa un poco, lo lubrico en su boca y regreso al hueco que ahora recibe plácidamente mi dedo, este se incrusta hasta la última falange, un gemido de placer con una contracción de dolor elevan aún mas la temperatura de este coito. Seguimos por un rato disfrutando, sintiendo cada momento mas placer hasta que siento el principio de mi eyaculación, por un momento trato de contener la misma pero al ella darse cuenta de mi proximidad acelera su gestión terminando por exprimirme y tomarse toda mi leche, pareciera que su intención era terminar conmigo para estar con Andrés, cachar con él y que yo disfrute como espectador, así me lo dice por lo que me acomodo a un lado y empiezo a mirar. Estela quiere lucirse con Andrés y que yo aprecie su&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;copulación. Se pone en posición perrito, le pide la penetre, él se acomoda y lo hace, lanza un pequeño grito de dolor o placer, no se, pero goza mucho, siguen por un rato hasta que ella salta de la cama, con las manos toca la pared, voltea y llama nuevamente a Andrés, este se coloca detrás de ella y la penetra, gritos de placer mientras yo empezaba a masturbarme, Estela levanta su torso y apoya su espalda sobre el velludo pecho de Andrés, él empieza a tocar sus senos, con sus manos recorre su vientre hasta llegar al vello púbico, introduce dos dedos en la vagina de Estela y la pega hacia él, las nalgas de ella aprietan mientras hace movimientos ondulantes que estimulan gemidos en Andrés, están unos momentos gozando, gimiendo y sudando hasta que el avisa que se viene, Estela aprieta esta vez sus muslos y se mueve en forma acelerada hasta provocar la vaceada de Andrés. Ella no lo suelta y trata de mantener la posición pero un momento después él suavemente se separa. Yo en medio de mi masturbación ahora recibo unas generosas caricias femeninas que estimulan otro orgasmo y salpicadura de leche sobre el cuerpo de ella. Hemos terminado el segundo “round” de esta primera experiencia, nos quedan pocas horas hasta el amanecer. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;El cansancio, la excitación y el trago nos vence, recostados y relajados en la cama dormimos casi hasta el amanecer, el primero en despertar soy yo, observo la desnudez de mi mujer sobre la cama, su brazo y pierna derecha sobre el pecho y muslo de Andrés y una expresión de laxada satisfacción en su rostro, con elocuente cariño empiezo a besarla en su cuello, se despierta y gira hacia mi, me abraza y besa en los labios mientras me dice lo tanto&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que disfrutamos esta noche, mi verga esta inflamada pero aún hambrienta, la acomodo sobre mi y empezamos a prodigarnos cariño, el libido no se ha perdido y con suma suavidad, para no despertar a Andrés, la penetro, estamos realizando movimientos muy suaves aunque la cadencia crece cada vez mas y mas, esto despierta Andrés que observa con una sonrisa, Estela al notarlo, le indica se coloque detrás de ella y la penetre por el culo, su intención era recibir una doble penetración antes de terminar la noche, quería sentir, gozar así como recibir de estos dos hombres que le acostumbrar brindar placer individualmente. Andrés también quiere experimentarlo así que se coloca detrás de Elena, empuja su espalda para que termine echada boca abajo sobre mi pecho, lubrica con saliva el ano de Estela y con suavidad empieza a meterla, la excitación de ella ha dilatado tanto su ano que la penetración es muy rápida, sin darnos cuenta y como corolario de esta novedosa cita sexual nos encontramos los dos dentro de ella, yo por la vagina y Andrés por el culo, la excitación es enorme, gozamos los tres y seguimos en esa posición por unos minutos, ella demuestra cada vez mas la nueva sensación que tiene al recibir dos penes, su euforia se transmite en cada movimiento que realiza, nos avisa que va a terminar y nos pide lo hagamos juntos, siento sus brazos que me aprietan con vigor mientras ella jadea y mueve su pelvis, atrás Andrés también acelera sus maniobras copulatorias, expresa con sonidos guturales su pasión, los tres estamos por reventar y casi al unísono terminamos. Seguimos en movimiento por unos segundos hasta quedar quietos pero extasiados, momento de relajación general con risas nerviosas y comentarios de satisfacción. Fue el final de una inolvidable noche que esperamos repetir pronto.&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21724170-570716094919423370?l=relatosrimas2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://relatosrimas2.blogspot.com/2008/02/la-primera-vez-segunda-parte.html</link><author>cjcaillauxi@gmail.com (Carlos)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>5</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-21724170.post-2942058226160494966</guid><pubDate>Fri, 15 Feb 2008 21:19:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-02-15T13:24:06.382-08:00</atom:updated><title>La primera vez (primera parte)</title><description>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;(Primer relato rescatado de un total de cinco encontrados en archivo oculto del 2005)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Después de almorzar Estela hizo contacto telefónico con Andrés para coordinar y confirmar nuestra reunión nocturna, iba a ser nuestra primera experiencia HMH, estábamos curiosos, expectantes y entusiasmados, esta cita que tenía la única intención de fornicar y pasar buenos momentos, era una fantasía que fue conversada y planeada durante largo tiempo pero nunca se presentó la oportunidad ni con quién hacerlo, este día debía plasmarse. Desde el inicio de nuestra relación, hace mas de cinco años, la libertad sexual de ambos fue discutida y aceptada, en ese lapso con alguna eventualidad Estela salía sola&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;para encontrarse con un amigo, grupo de amigas o gente de su trabajo, yo, siempre esperaba con ansias su regreso ya que los polvos que nos echábamos a su retorno y la arrechura que invariablemente traía, eran de antología. Uno de esos contactos era Andrés, amigo de ella por muchos años, eventual pareja durante su soltería y con persistente obsesión por ella. Algunas veces fue a visitarnos al departamento, su trato amable, sincero y directo hizo que exista empatía entre nosotros y facilitó mi decisión de hacerlo con el, un día que iban a reunirse le propuse a mi mujer le ofrezca la posibilidad de cumplir nuestra fantasía, ella acepto de inmediato. Más fácil aún resultó la conformidad de Andrés, solo quedaba establecer el momento y esta tarde se precisó. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Era una noche de verano, calurosa y despejada, las ventanas abiertas hacían correr una brisa fresca por todo el departamento y la altura que nos ofrecía el piso doce, donde vivimos, nos permitía ver parte de la ciudad iluminada y un cielo escasamente estrellado que al fondo se fundía con la inmensidad del mar. A las nueve y treinta llegó nuestro amigo, traía una botella de vodka y mucha alegría en su rostro, le pedí el licor y me retiré a la cocina para preparar unos tragos, de paso que los dejaba saludarse, dos minutos después regresé con hielo, vasos y limón en una fuente, los encontré conversando en la sala del dormitorio; cuando compramos el departamento eliminamos una pared y juntamos dos dormitorios en una sola pieza grande donde instalamos un juego de sala a un lado y una cama “King Size” en el otro; se prendió el “stereo”, elegimos música suave y servimos tres refrescantes y potentes vodkas con jugo de limón y harto hielo, deseábamos superar así nuestra inexperiencia o tal vez animarnos rápidamente con el trago. Conversación y risas durante un rato pero nadie toma la iniciativa ni provoca acercamientos, Estela y yo tomábamos las cosas con calma, al tener toda la noche por delante no queríamos desbaratar nuestra fantasía, pasó una hora, ya teníamos dos o tres vasos en nuestro sistema circulatorio y los efectos empezaban a notarse, risas mas sonoras, jalones o toqueteos un tanto infantiles y las primeras insinuaciones verbales que sorpresivamente provienen de mi mujer, luego de unos minutos miré directamente a los ojos de Andrés y notamos, cada uno en los ojos del otro, que nuestra paciencia se agotaba mientras el libido crecía, tomé la iniciativa y le pedí a mi mujer que baile para los dos. De inmediato se puso de pié, al compás de la música empezó a contornearse aunque con timidez, pronto la perdió, extendió sus brazos y con sensual suavidad los acercó a su cuerpo, recorría con ellos sus hombros, brazos, cintura y caderas, mientras subían y bajaban sus manos tocando su cuerpo, nosotros empezamos a sentir calentura o la efervescencia de una naciente erección. Ella, vestía un pantalón de algodón estampado muy delgado, ceñido a sus caderas pero suelto en las piernas, el modelo dejaba ver sus pantorrillas, sin&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sandalias mostraba sus pequeños y erotísimos pies, el torso sin sostén, solo un “top” amarrado en la espalda cubría sus singulares pechos, pequeños, turgentes, erizados y provocativos, Estela tiene piernas torneadas, culo carnoso, redondo y firme, cintura pequeña y vientre plano, de rostro pequeño y larga melena ondulada color castaño. La visión completa de ella en esa noche era la de una mujer sexy y voluptuosa. Los dos sentados, cada uno al extremo opuesto del sillón mirábamos en silencio sus movimientos, empezamos a captar su sensualidad y aparecen en nuestros rostros lascivas sonrisas, se acerca con lentitud hacia Andrés, baila para él, se aproxima y con una mueca de incitación lo impulsa a tocarla, él toma su cintura y acompaña sus movimientos mientras ella con sus manos recorre sus velludos brazos, yo mirando, recuerdo mis elucubraciones de lo que sentiría cuando vea lo que ahora disfruto y empiezo a excitarme mas, unos segundos después se suelta, me mira y se acerca con la intención de hacer algo similar, pero nuestro amigo no soporta y trata de atraerla hacia él, ella se deja llevar y cae sobre sus muslos, empiezan a tocarse mientras yo levanto y acaricio sus pies, el calor corporal empieza a subir y todos sentimos que ya empezó nuestra aventura sexual. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Estela, de espaldas recostada sobre Andrés, sus nalgas descansan sobre sus muslos, con la mano derecha ella le toma la cara y gira su rostro para besarlo en los labios, con la otra mano intenta tocar y frotar su pinga pero la posición le resulta incomoda, yo, cada vez mas caliente, le besaba los pies y succionaba el dedo gordo, este conato de felación era común en nuestras relaciones, volteó el rostro hacia mi y me regaló una obscena sonrisa. El calor sexual crece a cada momento, nuestra Estela, en ese momento era de ambos, sin bajarse del sillón, se levanta, voltea y arrodilla frente a Andrés, empieza a desatarle la hebilla de su correa, abre el pantalón y saca con habilidad y rapidez una pichula totalmente dura, empieza a lamerla desde la base hasta el glande, luego la chupa y se la come enterita, sigue mojándola y goza con lujuriosa avidez, Andrés recostado sobre el mueble observa mientras con sus manos sube y baja la cabeza de Estela, al mismo tiempo yo le bajaba su pantalón, corría a un lado su tanga y mi cara se encuentra con su rosada conchita, primero mordí sus nalgas y con la lengua me fui acercando a ese par de orificios que me tentaban, una lamidita a su ano, que la hizo saltar, y luego una “zambullida” en su concha, lamiendo y mordiendo los bordes en forma circular hasta penetrarla con mi lengua, a partir de ese momento use otros aliados, mis dedos, que antes abrían sus nalgas ahora junto con la lengua recorrían y penetraban su concha, dedos de mis dos manos apretaban y se hundían en las profundidades de su vagina, ya estábamos ardiendo de lujuria y placer, como relámpago la chata se levanta para desvestirse, nosotros como leyendo su mente reaccionamos al unísono e hicimos lo mismo, al ratito y ya desnudos retomamos la posición anterior y seguimos en nuestro tramite, cada uno hacia su parte y por momentos se cruzaban nuestras miradas mostrando una alegría indescriptible que se reflejaba en nuestros ojos. Por momentos los gemidos de uno de los tres empataba las sensaciones y en coordinación crecía nuestro libido al ritmo de nuestras faenas, de pronto Andrés empieza a levantar la voz avisa que se viene y Estela que siente su excitación también empieza a sentir lo mismo, se vienen juntos, ella se traga toda la leche de Andrés y yo recibo sus fluidos, mi lengua en la profundidad de su concha siente y saborea sus jugos, ella sigue chupando por unos segundos la pinga de Andrés con la intención de sacar y tomarse toda su leche, al terminar se acerca a su cara y le da unos besos con ternura, voltea hacia mi, yo estaba recontra caliente de ver, sentir y vivir el momento, se monta sobre mi en la posición de “la carretilla” con su mano introduce mi pájaro en su concha y empieza una danza de placer que se prolonga por unos minutos, interminables momentos de placer o delicia o regodeo, siento su cuerpo sudoroso y caliente, sus labios devoran los míos mientras mis manos pellizcan sus pezones, estamos casi fuera de control, con movimientos bruscos meto y saco la pinga mientras Andrés laxado nos mira, con su mano le hace masajes en la espalda a Estela y jala las nacientes de su cabellera por la nuca, ella me avisa que nuevamente se viene y siento que su vulva irriga con sus fluidos mi pinga, el calor de sus jugos acelera mi arrechura y cuando aún no termina de liberar los suyos eyaculo llenando su vagina con mi leche. Habiamos terminado el primer capitulo de esa noche, los tres extenuados y felices nos quedamos juntos, recostados y relajados sobre el sillón por unos minutos.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21724170-2942058226160494966?l=relatosrimas2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://relatosrimas2.blogspot.com/2008/02/la-primera-vez-primera-parte.html</link><author>cjcaillauxi@gmail.com (Carlos)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-21724170.post-324421070826071134</guid><pubDate>Thu, 14 Feb 2008 20:50:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-09-04T09:35:52.813-07:00</atom:updated><title>El bus interprovincial</title><description>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Apenas llega a la agencia aborda el bus, es la hora de partida y el último en subir, algunos pasajeros observan con desdén cuando ingresa mientras otros (y otras) lo toman con cierto humor, un endemoniado tráfico generado por las fiestas de fin de año provocan su demora. La ubicación del asiento es al final del lado derecho en el segundo piso, siempre trata de sentarse atrás, lo hace tanto por seguridad como para viajar tranquilo, mientras recorre el pasillo hasta el sitio asignado verifica la cantidad y cualidad de sus acompañantes, confirma un bus medio lleno y como de costumbre una gran mayoría de personas solas, también observa en la parte frontal tres grupos, uno de mujeres y otros dos familiares.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Carlos observa alrededor de media docena de chicas ocupando toda la ventana delantera del segundo nivel, son bullangueras y sus edades oscilan por los treinta, otros dos clanes de caracter familiar están justo detrás de estas mujeres, en lo posible trata de ubicarse lejos de todos ellos, suelen ser ruidosos y alborotados. La presencia de dos chiquillas que se distinguen del resto atrae su atención, dorados y encrespados cabellos llenos de rulos marcan la diferencia, cuando llega donde están les saluda y ellas responden. Mientras acomoda su maletín el ómnibus inicia su recorrido, no hay pasajeros en su butaca ni en el asiento del otro lado, {Agradezco que nadie se siente a mi lado, todo apunta hacia un relajado viaje con toda la butaca disponible} piensa mientras organiza su equipaje, en ese momento pasa hacia el baño una de las ruidosas de la parte frontal, cruzan miradas y ambos esbozan una leve pero forzada sonrisa, al pasar de regreso ella lo vuelve a repetir. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Máncora es el destino donde llegarán al amanecer, ahí le espera una antigua amiga de su barrio, Verónica, crecieron juntos y hasta llegaron a ser enamorados durante un largo invierno, ella viajó a esa localidad hace tres años para formar una empresa de servicios turísticos que hoy es considerada la mas importante de la caleta, juntos recibirán el nuevo año y en los días siguientes negociarán la posibilidad de asociarse en la empresa que ella dirige. Verónica está algo aburrida por su desconexión con Lima, el trabajo la absorbe y ocupa todo su tiempo, necesita recuperar espacios, actualizar sus contactos en la capital y disponer de mayor tiempo para su familia, esta posibilidad de sociedad le permitirá viajar con mayor frecuencia y reinsertarse rápidamente, para Carlos es un sueño postergado instalarse en una caleta del norte peruano, no quiere desperdiciar posibilidad alguna y menos esta que en papeles es sumamente atractiva.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Terminada la primera película y poco antes de que sirvan la cena Carlos se levanta, quiere estirar las piernas y caminar por el pasadizo, mientras avanza una mano con gestos imperativos detiene su camino, es una de las “doradas” que saludó al inicio del viaje, él se aproxima y ofrece galletas que lleva en sus manos, la chica acepta y aprovecha para presentarse y presentar a su amiga, su nombre es Rocío y el de su amiga Carla, esta segunda se encuentra pegada a la ventana, atenta pero contraída en posición fetal y apoyando sus canillas en el respaldar del asiento delantero, {Esa lánguida mirada de Carla llama a soñar] reflexiona él. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Por la forma de vestirse, el tono bronceado en la piel, accesorios y jerga usada se da cuenta de las preferencias o costumbres de las chicas, deduce que son “surferitas” y viajan por placer, buscan diversión, olas, playa, sol y gente, les ofrece ver juntos la segunda película e insinúa aprovechar la cercanía al baño y escasos viajeros atrás para “quemar” unos tronchos y vacilarse, quedan en verse en cuanto termine la cena.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Empieza a sacar el aditamento instalado al medio de la butaca para dejar el asiento sin el brazo central, a pesar de estar concentrado en lo que hace siente que alguien se acerca, sin levantar la vista observa con el rabo del ojo, nota que es Carla, sola, decidida y sonriente, apenas llega ella le regala una amplia sonrisa y disculpa a su amiga por no venir, entre tanto espera que Carlos termine la extracción de la codera central; todavía no se ha sentado pero él percibe algo {A esta chica le intereso, sus movimientos y gestos dicen lo que no expresa en palabras} se dice a si mismo, además se le ocurre un posible acuerdo entre ellas para que Carla llegue sola.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Estaba sin la casaca que tenía puesta al inicio del viaje, un BVD de algodón color fucsia y ceñido al cuerpo muestra la esplendorosa belleza de su torso, el exquisito tono bronce de piel o la contextura muscular de brazos y vientre; su dulce y risueño rostro que resalta el sinfín de bucles dorados que caen a cada lado o su boquita de labios carnosos; el acaramelado color de ojos y sus pómulos salientes; el humor corporal exaltado por una sutil fragancia floral o su angelical mirada, por donde ve Carlos encuentra atributos, cada cual es notable y juntos armonizan el todo, adornan a esta mujer y exaltan su belleza; la vitalidad, determinación y desenvoltura de Carla le permiten intuir a este varón una oculta belleza espiritual que aún ella no revela, {Esta deliciosa, soy un “winner”} piensa con júbilo.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Irradia un fresco encanto natural, su juvenil y delgada figura pronuncia dos lozanos pechos y la redondez de su cadera, a primera vista destaca la presencia de erectos pezones que coronan sus hermosos senos, redondos, turgentes e insolentes, los luce con naturalidad sin descaro ni sostén. El ligero roce de piernas provocado por la vibración y movimiento del vehículo atrae la vista de Carlos hacia la entrepierna de ella, tiene una pantaloneta en color blanco que dibuja con precisión un robusto monte de Venus y cada labio de una rozagante vulva, sus largos muslos entonan el conjunto haciendo de Carla una hembra deliciosa, altamente comible. La sensualidad de sus movimiento embriagan y facilitan la correcta visión de un culito, redondo, firme y parado {Pareces un ángel de perdición, hoy te toca “peneto”} resopla en su cerebro Carlos mientras se mira el pene. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;En escasos segundos las feromonas de ambos organismos provocan una decidida atracción animal, sus cultivados cuerpos aumentan el mutuo interés, la química que surge de la interacción entre estos dos jóvenes es palpable, la captan ellos mismos, sin necesidad de hablar perciben el erotismo que irradian sus mentes y expresa cada anatomía, las intenciones de fundir sus cuerpos en una vorágine de sexo y pasión son evidentes.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Moviendo las dos primeras falanges del dedo índice Carla le llama y atrae hacia el baño, él entiende de inmediato, guarda un troncho con fósforos en su bolsillo y entra al servicio, apenas ingresa abre la ventanita de ventilación y se “prenden”, la enorme sonrisa que le regala Carla es un augurio de gratificantes momentos para esa noche. Apenas terminan regresan y se sientan, ella se quita unas diminutas zapatillas “Reebok” y recoge sus piernas poniendo los talones sobre el borde del asiento, sentada en cuclillas y rodeando con cada brazo sus piernas está primorosa, sus diminutos pies al borde del asiento juguetean con inocencia de moza virgen. La "macoña" exalta la percepción de Carlos, verla tan bella le distrae y empieza a divagar con estrafalarios pensamientos y sicodélicas ideas. En ese momento las luces del bus minimizan su intensidad y comienza la transmisión de la película, es una peruana, Django.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Nada mas apagadas las luces y Carla recuesta su cabeza sobre el hombro de Carlos, con solo una dulce mirada, entre inocente y perversa solicita el permiso de hacerlo, él entiende de inmediato pero esta perturbado, tanto por la rapidez como decisión de esta chica, con un ligero guiño de ojo concreta la subliminal complicidad de ambos, también él se apoya pero sobre el cráneo de Carla, parecen adolescentes, tortolitos mirando cinema; al cabo de segundos la mano de Carla se apoya en el pecho de Carlos, sus latidos se aceleran y escuchan en el ámbito que ambos crearon en ese pequeño espacio, a pesar de lo que siente carlos no toma decisión alguna y sigue observando la película, Carla insiste, vuelve a tomar la iniciativa, abre su palma sobre el corazón de Carlos y sonríe con gesto irónico pero a la vez cargado de sensualidad, las intenciones estaban mostradas, no cabe duda ni confusión sobre lo que los dos quieren, Carlos no acostumbra abalanzarse sobre sus ocasionales parejas, le gusta crear un ambiente propicio y calentar de a pocos el ambiente sin embargo se da cuenta que aquí no valen sutilezas.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Esta por llegar otro día, un tono azulado aparece entre los bordes de las cortinas que cubren las ventanas del bus, todo el firmamento empieza a cambiar, es el preámbulo del amanecer y aún están abrazados. Juntos han pasado mas de ocho horas, hubo caricias, besos, arrumacos y tocaditas, sexo oral y vaginal, desvestidas y vestidas; fetichismo con sus piececitos, mutuas masturbaciones e innumerables vaciadas, risas, gemidos y ternura; promesas y confesiones. Dos arrestos seminales regaron la vagina de Carla y otro mas recibió en su boca, tuvo un tremendo multi orgasmo e innumerables idas en el curso de toda la noche, cuando empezaron, al lamerle sus pechos, montada sobre él, en cada sopa, recostada sobre el asiento delantero, mientras descansaban enchufados, cuando él lamió su culito, en el suelo y, hasta en el baño. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Una frenada brusca despierta del todo a los dos, Carla toma conciencia de la hora y decide regresar a su sitio, se para, acomoda su ropa mientras Carlos toma una hoja de papel, dibuja, escribe, firma y le entrega en sus manos mientras dice {este es mi regalo por la dulce compañía que nos obsequiamos toda esta noche}, ella abre la hoja y lee “Carla eres una chica influyente y divertida, inteligente y preciosa, el mundo lo tienes a tus pies”, un agraciado bosquejo de rostro femenino acompaña sus líneas. Ella lo mira con esa expresión de niña mujer que le obsequió toda la noche, de inocencia y perversión que perturbo tanto a este hombre y contesta susurrandole al oído, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Me gusto, está bonito&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21724170-324421070826071134?l=relatosrimas2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://relatosrimas2.blogspot.com/2008/02/el-bus-interprovincial.html</link><author>cjcaillauxi@gmail.com (Carlos)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-21724170.post-7967164558024925233</guid><pubDate>Wed, 30 Jan 2008 02:47:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-09-04T16:38:48.442-07:00</atom:updated><title>La cuñadita</title><description>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Empiezo a recorrer la amplia y polvorienta avenida frente a la puerta principal de mi hogar, voy yendo a la panadería ubicada en la avenida Central para comprar la merienda vespertina, cada día recorro a pie el mismo trecho, se encuentra a unas siete cuadras de distancia y aproximadamente ocho minutos de caminata, durante el trayecto revolotea sobre mi cabeza un recurrente pesimismo acumulado en el curso de los últimos años junto a la añoranza de tiempos idos y perdidos. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Delante mío camina una adolescente de mas o menos diez y siete años, tiene largas piernas, cadera estrecha y fino talle, lleva puesto un pantalón ceñido al cuerpo que destaca su juvenil y fresco perfil, un cabello suelto como largo completa su “look”, caminamos en el mismo sentido y voy acercándome a cada paso, conforme lo hago desmenuzo su cuerpo tratando de idealizar cada parte de su anatomía, en realidad lo que trato de hacer es regalar a mis pensamientos estos deliciosos chispazos mentales cargados de sexualidad, imagino sus estilizadas piernas y la firmeza de sus nalgas, las curvas de una fina cintura que veo asomar con timidez debajo de un polo que cubre con precisión su espalda y zona abdominal, recreo en mi cabeza su redondo ombliguito adornando un vientre plano y duro como fibroso, vislumbro y hasta saboreo la tentación de poseer dos firmes, virginales e insolentes pechos que aún ni he visto.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;En medio de la imaginaria idealización de esta chiquilla aparece en mi cerebro la antigua imagen de mi cuñadita, las relaciono de inmediato, la ocasional y desconocida transeúnte que ahora está a solo unos pasos y mi cuñadita, guardando tiempo y distancia, son muy parecidas, ambas tienen posturas, tamaño y contextura similar.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;En la misma fracción de segundo que recordé a mi cuñadita vino a la mente el día que nos conocimos, y como no. Tenía programado ir a la playa con mi enamorada, debía recogerla de su casa pasar un momento por nuestro negocio y seguir luego hacia las playas del sur, cuando llegué me esperaba con su hermana menor, en ese entonces la cuñadita tenia diez y nueve “abriles” y muchas, muchísimas ganas de vivir, lo hizo saber apenas subió al auto, parecía sobre excitada y entusiasmada con el programa del día y no paraba de hablar, de reojo yo miraba a mi enamorada, pero su indiferencia me hizo saber que el carácter extrovertido de su hermana era lo que afloraba y que sin inhibición alguna esta mujercita quería demostrarlo. Esta nueva relación sentimental que había estrenado después de andar solo cuatro años colmaba mi ego, mientras yo cargaba sobre los hombros trentiocho años mi novia tenía ventiuno, a pesar de llevarle mas de diez y siete años teníamos mucho en común y nos complementábamos de manera ampliamente satisfactoria, este nuevo vínculo estaba en constante progreso y yo, yo feliz, o dicho de otro modo, enamorado. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;La playa “El Silencio” estaba de moda, las mejores hembritas de Lima y los patas mas “fichos” frecuentaban sus arenas, era un lugar reservado, con mar cristalino y de concurrencia juvenil. A escasos metros de la orilla no había piso y se requería de una técnica especial o conocimiento del lugar para ingresar al mar sin ser revolcado por las olas, cuando estas eran grandes era bastante difícil ingresar y peor aún salir, llenarse la ropa de arena o ser golpeado contra la orilla era común, las chicas temían ya que las tangas arrancadas de sus cuerpos por el encrespado mar era bastante regular además de ser delicia del sexo opuesto y motivo de burla general. Llegamos como a las once, el mar estaba “chicha” (léase manso), rara vez sucedía y las dos hermanas festejaron el hecho. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Apenas llegamos tendieron sus toallas y se echaron para tomar sol, era un día excepcional tanto por el mar como el sol, debido al recalcitrante calor cada quince o veinte minutos entraba al agua, me refrescaba y regresaba junto a ellas, en alguna oportunidad me acompañaron las dos y en otras ninguna, también hubo las veces que solo una de ellas lo hizo, precisamente en una de esas oportunidades entré con la cuñadita. Sin mucho trámite corrí desde el lugar donde estábamos instalados y entré de un salto al mar, avance unos metros buceando y al salir estaba sin piso y, solo. Mi cuñadita recién se mojaba los pies mirando hacia donde me encontraba, la inste a que ingrese, cuando lo hizo entró de una zambullida y llegó también buceando a mi lado, inmediatamente y con mucha vitalidad como rapidez se puso a mi lado, con sus dos manos tomo mi cabeza y la hundió, me deje llevar pero estando dentro del agua jale sus pies, forcejeo un poco pero igual termino bajo nivel, al reflotar una elocuente y mutua sonrisa acompaño la fresca mirada que nos dimos, grite hacia la orilla llamando a mi novia pero fue inútil, ella no escuchaba.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Seguimos braceando juntos hasta alejarnos mas de la orilla, unos treinta metros, algo cansados dejamos de nadar, sin decir nada con un brazo me rodeo el cuello y se apoyo para descansar, nuestros pies y muslos rozaban, tenerla cerca fue excitante pero estaba confundido, podía ser una treta de ellas así que estuve quieto, pasaba el momento y la cuñadita seguía pegada, entonces sentí necesidad de tomarla por la cintura, cuando lo hice se pegó mas y atenazo mi tronco con sus piernas, sentí su delgado y firme cuerpo pegado al mío, un muslo a cada lado y una mirada que me decía “aquí estoy”, yo derretido de placer y ansiedad, realmente una sensación espectacular, seguimos unos momentos mas juntos, sin hablar pero sintiendo nuestros cuerpos pegados y sin intención de separarnos, al rato le insinué ir a la orilla, accedió y nadamos uno al lado del otro hasta llegar a la playa. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Habían pasado más de tres horas y debíamos regresar a Lima, el mar nos abrió el apetito pero no queríamos comer ahí, tomamos una cerveza helada y partimos, quedamos en pasar por mi casa, darnos un baño para sacar la sal del cuerpo y pedir algo de comida. El regreso fue alegre y divertido, programando un próximo fin de semana fuera de Lima en compañía de la cuñadita. Apenas llegamos a casa cada una de ellas entró a un baño mientras yo ordenaba la comida, primero salio mi novia avisando que debía ir donde unas vecinas a cobrar unos productos que les vendió, que podría demorarse, le dije que no se tarde mas de cuarenta minutos ya que la comida llegaba en ese tiempo, se retiro y quedamos solos, mi cuñadita y yo. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Al salir del baño solo tenía puesto un cortísimo short que cubría escasamente sus nalgas y un top que hacia lo mismo en sus senos, estaba de lo mas cómoda sin ropa interior, el pelo mojado y pegado a su cabeza hacia resaltar sus enormes ojos, la piel bronceada por el sol le daba un viso naranja a su piel, estaba para comérsela. Le ofrecí poner música y esperar la comida pero ella sugirió poner un video musical en la tv, y verlo en el dormitorio, estaba fascinada por la cama de agua King size que tenía en mi cuarto, lo hicimos así, cuando me recosté ella se fue al otro lado y se acomodó, solo tenerla a mi lado produjo una incipiente erección que trataba de asolapar, ella que era recontra mosca se dio cuenta y empezó a fastidiarme, con gracia y algo de disfuerzo rodó por la cama hasta quedar casi montada sobre mis piernas, la tenía junto a mi y con un muslo sobre mi pierna, levantó la mirada poniendo lenguaje a sus ojos, me decían “cómeme”.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Dude pero la tentación de saborear esta bellísima puber me venció, acaricie su rostro mientras soltaba una gruesa trenza que hacia resaltar su reluciente cabello, con una mano tome su hombro mientras la yema del pulgar jugueteaba en su mentón, ella quietecita miraba impaciente, seguí bajando la mano hasta llegar a sus pechos, los dos nos mirábamos fijamente esperando cada uno un ataque feroz del otro, cuando mi mano cubre todo el seno y con el pulgar fricciono su pezón ella empieza a reaccionar, sus manos fueron directo hacia mi pene, sobre el pantalón y con la mano abierta lo tomaba, apretaba y recorría, era momento de besarla e iniciar con mas decisión esta ya iniciada sesión sexual, con lengua y labios atendía su cuello, lo hice hasta llegar a su oreja, apenas sintió el músculo bucal ingresar y mojar su oído dio un sobresalto, empezó a gemir, primero suavemente hasta hacerlo con bufidos estruendosos, era uno de los lugares donde sentía mas estímulo sexual, la puso calentísima, casi de inmediato modifico su actitud, asumió una totalmente activa, de frente bajo su cabeza hacia mi short, yo ni me había bañado y tenia el cuerpo con sal sin embargo ella siguió, me saco la prenda y se abalanzó metiendo en su boquita tremenda “herramienta”, atolondrada y casi desesperada estaba chupando, besando, lamiendo y hasta escupiendo la “pieza” que tenia al frente, se banqueteaba mientras yo me quede quieto mirando y gozando con las piruetas de mi cuñadita. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Con estilo se fue acomodando hasta dejar su conchita sobre mi boca, ya estábamos desnudos, yo boca arriba y ella sobre mi de rodillas, la doble mas agachándola y quedo vagina y ojete frente a mi boca, esta viperina lengua que se usar mejor en la cama que en un dialogo puso a la cuñadita en las nubes, lamía su vulva mientras mi boca apretaba sus labios vaginales, luego introducía mi lengua en su ojete hasta hacerla saltar de arrechura, seguimos por unos momentos hasta que pidió la penetre, quería sentir el grueso pene que por bastante rato chupó dentro de ella. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Sentado sobre la cama y con los pies hacia adelante la acomode frente a mi, cara a cara, la fui acercando de a pocos, conforme va aproximandose la penetro. Ya estaba super mojada, sus fluidos habían remojado con creces el "tesorito" guardado entre sus piernas, la penetración fue rápida como deliciosa, sentir el calor humedo de su conchita junto a espasmos y movimientos circulares era riquísimo. Para ella igual, cuando tenía el pene al fondo yo hinchaba la cabeza haciéndola pronunciar un largo como sugerente gemido de placer, en cada  oportunidad, recordaba los momentos que se atenazó a mi cuerpo en el mar. Sentir su torso desnudo junto al mio, sus pechos presionados contra mi y su rostro con una expresión lasciva exhaltaba aún mas mi arrechura.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;En ese momento llegue a la panadería y mis recuerdos se esfumaron en un "triz", seguí mi rutina diaria para luego a regresar a casa, cuando volvía escuche a una vecina decir: &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;¡Que le pasa a este viejo, su cara tiene una inusual mueca, entre sonriente y feliz¡ &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21724170-7967164558024925233?l=relatosrimas2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://relatosrimas2.blogspot.com/2008/01/la-cuadita.html</link><author>cjcaillauxi@gmail.com (Carlos)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-21724170.post-6085566709629888357</guid><pubDate>Fri, 21 Dec 2007 18:53:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-01-10T19:33:10.119-08:00</atom:updated><title>Mariano y Raquel</title><description>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;A Mariano se le dificulta entender las razones que invoca Raquel para aceptar al nuevo inquilino, a pesar del desanimo que su esposo le transmite ella insiste, hasta porfía para convencerlo, señala y destaca la juventud del solicitante, su habilidad con herramientas agrícolas así como en diferentes faenas agrarias, le hace recordar a su marido los eventuales requerimientos de mano de obra calificada y termina con elogios referidos al aspecto físico y carácter del muchacho. Sin darle mayor importancia pero con curiosidad por la persistencia de su mujer Mariano accede, luego sale a trabajar.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Además de la casa principal la propiedad tiene seis piezas independientes, cada una cuenta con amplio dormitorio con baño, un pequeño patio y cocina, todas se encuentran separadas de la casa principal. Ellos acostumbran alquilar estas piezas pero siempre dejan una o dos libres para sus invitados, es común recibir cada fin de semana amigos o familiares; el próximo mes Mariano y Raquel cumplen ocho años trabajando en esta chacra y desde su llegada pocas veces dejó de venir gente, precisamente esta fue la principal razón que Mariano argumentó para evitar la entrega del último cuarto disponible, la aceptación del alquiler obligará a la pareja compartir su casa con las visitas. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;La tranquilidad del lugar, lo seductor que resultan sus alrededores y el espíritu festivo de los anfitriones es un “imán” para los visitantes. En el medio de la chacra hay un frondoso como extenso bosque de eucaliptos que es recorrido en toda su dimensión por un &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;riachuelo pleno de remansos poblados por peces ornamentales, rodea un gran estanque cuya finalidad principal es reserva acuífera aunque también sirve como área de esparcimiento o desahogo. Mariano inició la crianza de carpas hace dos años y ahora que han proliferado no solo ocupan el reservorio sino también gran parte del riachuelo, además cada primavera toda el área se llena de patos silvestres, vienen para reproducirse y lo hacen entre las totoras de sus orillas, el escenario de naturaleza viva que ofrece no tiene comparación.&lt;br /&gt;Realizar caminatas por los sembríos recogiendo frutos o transitar por el perímetro para conocer otras propiedades es un atractivo adicional que pueden disfrutar las visitas, el relajante silencio propio de zonas rurales, un clima seco y presencia solar en tres de las cuatro estaciones del año son otros atributos de la finca, si agregamos las sabrosas parrilladas que cada sábado preparan Mariano con Raquel junto a las interminables tertulias generosamente rociadas de Pisco que siguen, se explica con creces el contexto que atrae forasteros.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Raquel salió por la mañana hacia el pueblo, necesita comprar artículos personales y prefiere hacerlo a pie, la brisa matinal junto a un tibio sol le permiten recorrer la distancia sin sofocarse, mientras recorre el sendero que bordea la propiedad avista un joven de aproximadamente veinticinco años, tiene aspecto atlético y una larga cabellera, lo visualiza desde lejos, mientras se acerca mantiene la vista fija sobre su rostro, al momento de cruzarse esboza una sonrisa a manera de saludo que es correspondida con varonil y concreto saludo del joven, prosiguen sus caminatas pero apenas terminan de superarse Raquel escucha al muchacho preguntar si podría aconsejarlo donde encontrar habitaciones para alquilar. De inmediato y casi de manera inconsciente Raquel ofrece su casa, refiere disponer de habitaciones para alquilar. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Así fue el inició una conversación que se prolongó por más de media hora, la química entre ambos se materializó desde el saludo, conforme avanzó la tertulia el interés de ella por él se hizo evidente, al principio lo encubre hábilmente pero conforme van pasando los minutos necesita demostrarlo, sonrisas nerviosas, toques al vientre y brazos del joven así como una sensual mirada con visos de candor demuestran abiertamente sus deseos. Rodrigo, el joven en cuestión tiene experiencia y sabe como sacar provecho de situaciones como esta, utiliza su encanto, una calculada indiferencia y sutil caballerosidad para seducir a esta mujer, al final acuerdan &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;reunirse en casa de ella un par de horas mas tarde.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Al terminar su labor Mariano regresa al hogar, mientras camina elabora diferentes teorías por las que Raquel se empecinó en recibir al joven, todas apuntan hacia el atractivo del muchacho y la posibilidad de repetir la increíble aventura sexual que tuvieron durante casi un año con una joven pareja de vecinos, fue una vorágine indescriptible, pasión y entrega sin pudor, sexo orgiástico, intercambios, bisexualidad o gang bang mixto, cada vez lo repetían con mayor frecuencia e intensidad hasta que un día sin previo aviso se interrumpió por intempestiva partida de la pareja hacia la ciudad, con cierta regularidad Raquel comenta a su marido lo mucho que disfrutaba esas experiencias y la intención de repetir en algún momento esos episodios. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Recuerda&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Mariano que la noche anterior ella refirió presentir que algo distinto y nuevo iba a suceder, que vislumbraba un afortunado encuentro que podía modificar sus habituales costumbres. En sus pensamientos deduce que la persistencia de Raquel para acoger a Rodrigo se sustenta en las aventuras sexuales referidas la noche anterior y el casual encuentro de hoy. Mariano tiene seguridad de acertar sobre lo que especula y proyecta como manejar el asunto, sabe que al inicio de esta supuesta relación podrá asumir un rol dominante, lo conjetura ante la necesidad de Raquel por concretar la primera experiencia y por la situación dependiente que Rodrigo debe asumir por ser el tercer participante de este probable trío, sonríe y elucubra sobre la estrategia que ella tendrá con él y luego con Rodrigo para convencerlos, resuelve dejar que ella tome la iniciativa y apoyarla con discreta reserva.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Mariano luego de darse un baño se dirige a la cocina, le espera un plato de pescado frito con especies chinas, arroz blanco y ensalada, la faena vespertina le abrió el apetito y quiere engullir cuanto antes ese delicioso platillo, además es una especialidad de Raquel. Apenas ingresa al comedor se sorprende por encontrar la mesa servida y a su mujer arreglada con un atuendo bastante provocador, de inmediato se da cuenta que ella esta por iniciar su “cacería”, pregunta con fingida candidez la razón del atuendo pero recibe una contundente y definida respuesta, - voy a ver a Rodrigo y quiero causar una buena impresión, dice Raquel; &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Mariano se sienta y empieza a dar cuenta del plato servido, mientras come recibe un beso en la frente y sutiles palabras al oído, ella necesita la anuencia de su esposo para partir, Mariano con gesto de consentimiento y un cómplice guiño de ojos  despide a su mujer. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Lleva puesto un vestido de algodón ceñido al cuerpo, su esplendido cuerpo se luce en cada movimiento, su físico permite resaltar cada atributo de su escultural belleza, las torneadas líneas de sus piernas junto a su firme cadera en forma de pera atraen tanto como los sugerentes senos que desbordan el escote, estar sin sostén exalta la turgencia de los &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;redondos pechos que exhibe, la combinación del vestido con el exuberante cuerpo de Raquel son dinamita, su rostro, coqueto y vivaz acompaña la suelta cabellera que se bate al vespertino viento del camino, para completar un vientre plano, fina cintura y tersa piel que irradia un delicioso olor frutal, el perfume junto al humor corporal dejan una sutil estela de fragancia, camina con solvencia de la casa principal hacia las habitaciones de alquiler, casi podríamos decir con extrema suficiencia, quiere lucirse o mejor dicho, sobrarse, sabe que otros inquilinos la espían con perfidia o hasta lujuria, y eso le gusta, sigue hasta la habitación de Rodrigo que es la última del camino y se encuentra algo separada del resto, apenas llega golpea la puerta, unos segundos después se abre y aparece el nuevo inquilino recién bañado pero aún sin camisa, antes de saludar se disculpa por abrir sin camisa e invita pasar. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Ella pierde la compostura de inmediato. Observar el esplendido torso desnudo del joven y su determinación para invitarla a pasar la “desarma”, toda la arrogancia que traía se desmembró en segundos pero con la misma rapidez que perdió ecuanimidad recupera su actitud y entra decidida. Antes que Raquel pudiera decir algo Rodrigo se adelanta y dice, - no quiero engañarte y después tengas una opinión equivocada de mi persona, estoy aquí por sugerencia de Carlos y Rosana, ellos contaron tanto del sitio como de uds y me dijeron que venga; Carlos y Rosana eran la pareja joven de las experiencias sexuales que se fueron a la ciudad. Rodrigo prosigue, a ellos les conozco mucho tiempo y sugirieron entable amistad con Uds, me recomendaron este lugar para recuperarme de un intenso conflicto emocional que recién pasé. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Apenas termina de hablar se da cuenta que tiene a Raquel pegada a su pecho, ella con las yemas de dos dedos cubre los labios del joven para impedir siga hablando mientras utiliza su otra mano para rodear el cuello y acercar sus rostros, con delicadeza y sutil finura besa los agrestes y gruesos labios del chico, con los dedos recorre y palpa una húmeda como larga cabellera, la decidida actitud de Raquel sorprende al muchacho pero se deja llevar y es consecuente con las acciones de ella, Raquel progresivamente intensifica sus besos, la finura queda relegada y agrega una toque de pasión, los labios de la mujer adquieren protagonismo y son factor de unión de estas dos personas, los músculos de ambas bocas empiezan a trabajar, primero discretamente pero tornándose &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;poco a poco hacia una explicita sexualidad, sus lenguas interactúan con plena libertad y creciente humedad, un momento después Rodrigo toma la cintura a Raquel, quiere pegar sus cuerpos para sentir los pechos de ella sobre el suyo y hacerla sentir un indiscreto pene que ya empieza a despertar, continúan por unos segundos en acuoso silencio hasta que la pasión expuesta queda relegada por una incipiente lujuria, algo desordenada aún pero con una clara definición de lo que ambos buscan, continúan unos momentos mas entre besos, arrumacos y toqueteos. Rodrigo siente la firmeza del cuerpo de Raquel, delinea con las manos su esplendida proporción orgánica y capta la fogosidad que exhibe, recuerda lo que relató Carlos de esta mujer y confirma la excelsa sensualidad detallada por el amigo e la ciudad.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Raquel mantiene todavía el control de la situación, separa sus labios de la boca del chico y emite un profundo como largo suspiro acompañado de un intenso abrazo contra el cuerpo de Rodrigo, el joven disfruta la intensidad que muestra esta mujer. "Vamos a recostarnos y seguir en la cama" dice suavemente ella, lo lleva de la mano e indica se eche sobre el catre, quiere mostrarse y mostrarle cuanto puede &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;excitarlo, en silencio y con gran curiosidad Rodrigo accede.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Raquel utiliza su garganta para emitir sensuales sonidos que acompañen su “desabille”, tararea una rítmica canción de moda y empieza a contornear su cuerpo con gran plasticidad, las líneas de su cuerpo se exhiben, con sus manos las pronuncia mas, suaves movimientos de sus dedos orientan la atención del sorprendido espectador, luego se quita las sandalias, sus diminutos pies giran y armonizan los giros del cuerpo, conforme Raquel levanta su vestido los contorneados muslos empiezan a aparecer, un espejo al fondo del cuarto refleja algunas partes de su danza brindándole a Rodrigo una visión desde dos ángulos, Raquel está ensimismada en su papel de seducción, prosigue con movimientos de revelada efusión, por segundos sube y baja el vestido mostrando sus piernas, muslos y cadera, de la misma manera y con rapidez cubre lo expuesto, ella lleva un braga hilo dental que aparece fugazmente, se aprecia además un delicioso como pétreo culo exquisitamente formado. Raquel lleva sus manos hacia los hombros y con la punta de dos dedos coge las tiras que sostienen la prenda de vestir, juguetea con ellas mostrando un poco mas de lo que el escote enseña, mantiene esa coreografía avanzando cada vez mas hasta mostrar de manera completa sus hermosos y suculentos pechos, redondos, turgentes, voluptuosos y regalones, los mueve al compás de la melodía que emite con la garganta. Rodrigo tiene intención de levantarse y se empieza a sentar pero nuevamente Raquel lo impide, ella comprende que el joven ya esta excitado así que acelera su proceso de seducción, con rapidez y habilidad se saca el vestido quedando frente al colchón solo con el hilo dental cubriendo su pubis, con movimientos felinos se monta sobre la cama para acercarse, Rodrigo sonríe y espera, ella se aproxima hasta montarse sobre los muslos, con sutiles y artísticos movimientos empieza a desvestirle, muestra una habilidad digna de expertas y exquisita sensualidad, &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Rodrigo que antes pensaba sentirse excitado ahora se da cuenta que su pene revienta dentro del pantalón, una feroz erección junto a la sensualidad de esta mujer lo han puesto lascivo y ansioso, asume protagonismo y coge a esta hembra de la cintura, la atrae contra su cuerpo, Raquel se deja llevar mientras prosigue desvistiendo a Rodrigo, juntos los dos sienten por vez primera sus desnudos cuerpos pegados, besos y caricias por el cuello, lamidas eróticas, pellizco de pezones y fuertes abrazos definen el inicio de esta inminente relación sexual, Rodrigo gira sobre ella y la echa boca arriba, por unos momentos juguetean girando pegados sobre la cama, tocándose y gozando, la firmeza de dos cultivados cuerpos es el mayor aliciente de sus faenas, la belleza corporal que les brinda su condición física los atrae mucho mas, mantienen su juego por un rato examinando sus partes, él toca con sutil lujuria los pechos de Raquel mientras ella menciona en voz alta las bondades del cuerpo masculino que tiene a disposición, es directa, fija su atención en el pene de rodrigo, lo manosea con avidez, recorre con las yemas de sus dedos toda su extensión, envuelve y ajusta el escroto con sus manos, baja por los muslos sintiendo la fibra y dureza muscular junto a los encrespados vellos del joven, la excitación le pone la “carne de gallina” y excita aún mas, ya quiere mamar ese descomunal instrumento, siguiendo el recorrido de sus mano llega a colocarse en correcta posición para una 69, la experiencia y habilidad de Raquel hace que parezca tan natural como ella desea. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Con la cara frente al pene empieza a besuquearlo, sin mojarlo, con ternura y gracia, al principio es delicada y cuidadosa pero conforme avanza el instante su acto adquiere velocidad y acuosidad, un rato después ya es zona húmeda y ligeramente inflamada de tanta fricción, tanto el pene de Rodrigo como la boca de Raquel están empapadas, por su lado y con mas sutileza el joven lame, chupa e introduce su lengua en la vulva de Raquel, juguetea y recorre con lujuria el área púbica, la experiencia que muestra Rodrigo sorprende a Raquel, a ella le gusta lo que siente y lo expresa con gemidos y forzados movimientos musculares, estira, ajusta y abre sus piernas cada vez que Rodrigo repasa sus chupadas. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Pero ella necesita mas, quiere comerse a este muchacho, sentir el pene de Rodrigo dentro de ella y gozar sin restricción el acto que están iniciando, le hace saber sus intenciones y le pide se eche para montarse sobre él, Rodrigo acepta pero le advierte que antes deben hacer un “chequeo”, la sorpresa de Raquel es total, no sabe que significa lo que dijo Rodrigo y pide explicaciones, con sonrisas y hasta alguna leve carcajada Rodrigo detalla: "Es una pose que disfruto mucho, permite afianzar mi excitación y la de mi pareja", con gran curiosidad Raquel escucha en silencio, él prosigue, te debes parar sobre las plantas del pie y flexionar tu cuerpo sin doblar las rodillas hasta tocar el piso con la palma de la mano, yo por atrás con mi lengua te besuqueo la vulva y remojo tu ano , una vez que estas bien húmeda me coloco atrás tuyo y espero tu decisión, tu escoges por donde entro, si lo hago por la vagina gozaras pero si lo hago por el ano te derretirás ahí mismo. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Aunque le tomo por sorpresa lo que dijo Rodrigo, Raquel en silencio se paro y colocó frente a la cama, asumió la posición que el muchacho le dijo y espero, él con sigilosa lentitud se fue acercando hasta colocar su cara frente al “ojete” de ella, solo sentir la respiración de Rodrigo sobre su ano la perturba pero mantiene la posición y talante, él entiende la firme colaboración de esta mujer e inicia su faena, sopla con suavidad entre los orificios de la vagina y ano, con sus manos coge las nalgas y abre la zona donde empieza a trabajar, sopla por las fosas nasales su ojete mientras recorre su vagina con la lengua, con rápidos movimientos su nariz y boca se regodean entre los labios vaginales y el ano de Raquel, para ella es algo totalmente nuevo y sumamente excitante, intenta mantenerse ecuánime pero su arrechura es enorme, siente calor por todo el cuerpo y una sensación de relax que afloja sus piernas, es tan agradable y diferente lo que percibe que se doblega y chorrea con suavidad hacia el piso, el joven se da cuenta e impide una caída pero reacomoda de inmediato a Raquel, para Rodrigo ella está lista para una penetración total, hace la pregunta esperada y con una sutil sonrisa exige respuesta, ella entre laxada y confusa pero con definida certeza le indica el orificio anal con el dedo índice de su mano, Rodrigo remoja una vez mas y coloca su pene en posición, sin esperar indicaciones inicia una penetración lenta como constante, Raquel siente escarapelarse, aprovecha para coger con una mano el pene de Rodrigo y sentir la firmeza como grosor del miembro que se introduce en su cuerpo, un ligero escalofrío recorre su espalda, la fricción entre el pene y ano se acrecienta generando un suave gemido de dolor que ella incrementa conforme avanza el “falo” que se introduce en su culo, al sentir el músculo femoral de Rodrigo tocando sus nalgas entiende que tiene dentro todo el pene del muchacho pero antes de que pueda decir algo siente ligeros movimientos circulares que la sobre excitan aún mas, el sudor brota de todo su cuerpo y los suaves gemidos se transforman en estruendosos gimoteos, la sensación es completamente novedosa y con alta dosis de erotismo. Los movimientos circulares se modifican por otros lineales, de mete y saca, ahora Raquel pierde ecuanimidad y siente en pocos segundos una primera eyaculación vaginal, sumamente acuosa e inesperada para ella, este joven realmente la puso en “las nubes” y las sensaciones que percibe son desconocidas, esta abrumada, acalorada pero aún mas, completamente ardorosa y obnubilada con este varón.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Es así como empiezan las increíbles aventuras sexuales de Raquel y Rodrigo, aún falta que Mariano participe y sea parte de esta nueva experiencia sexual pero eso, es materia de un nuevo documento. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21724170-6085566709629888357?l=relatosrimas2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://relatosrimas2.blogspot.com/2007/12/mariano-y-raquel.html</link><author>cjcaillauxi@gmail.com (Carlos)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-21724170.post-7140704473809948121</guid><pubDate>Sat, 24 Mar 2007 00:51:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-12-21T08:33:39.884-08:00</atom:updated><title>Nido de amor</title><description>&lt;div align="justify"&gt;En cuanto llegamos al dormitorio me recuesto sobre la cama y observo en silencio, me fascina la rutina que realiza cada noche al desnudarse, sabe exponer y compartir con sutil gracia su sensualidad, la deliciosa anatomía que ostenta me deslumbra, el tono bronce de piel adquirido en sucesivas sesiones de playa inspira encanto, su apasionado comportamiento me seduce, además, la dulzura de su rostro junto al brillo de una azabache cabellera complementa el conjunto y realza más la belleza de mi Karen, esposa, amante, amiga, pareja y compañera de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empieza siempre parada frente a su tocador, por lo general mira distraídamente hacia el labrado espejo del tocador que refleja casi todo su cuerpo, esta vez con las yemas de dos dedos suelta el botón del jean que lleva puesto, lo hace con su habitual candor, su escultural cuerpo y lo ceñido que usa el pantalón no permite que la apertura del broche sea perceptible, debe empujar la pretina hacia las piernas para iniciar el descenso de la prenda, sin doblar las rodillas flexiona el cuerpo. De manera lenta y progresiva asoma la cadera, un par de nalgas firmes, carnosas y exuberantes que ocupan toda mi atención, al terminar de bajar la prenda estila mirarme de reojo y regalarme una tenue sonrisa, sabe que tengo predilección por su culo, hoy también me halaga, colmado de dicha devuelvo el mohín con un gesto entre obsceno y ansioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prosigue su acto con peculiar elegancia, gira para lucir una pequeñísima braga “hilo dental” con delicados encajes, la armonía existente entre la bronceada piel y la minúscula prenda me inquieta, socarronamente tira de los elásticos que sostienen el calzón mientras con la lengua recorre en forma elíptica su labio superior e inferior, la tensión hace que el calzón se introduzca entre sus labios genitales, mi cerebro empieza a inflamarse. Asume otra postura, de perfil al espejo recoge la blusa que lleva puesta y luce las sugerentes líneas que forman su espalda, rabel y vientre, con mirada de inocencia voltea hacia mi y sonríe, es una ninfa del placer, mi nereida personal. Continúa, con las manos recorre sus largas piernas, acaricia sus muslos, sube cada mano desde la rodilla hasta el glúteo presionando la piel en busca de imperfecciones, su rostro denota la satisfacción de tener y ofrecer tan formidable cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con lentos movimientos roza las piernas para facilitar el descenso y retiro de la bombacha, el meneo corporal que realiza enciende mi libido, observar sus nalgas y muslos reflejados en el espejo y tensados por la posición me provocan una incipiente erección. De inmediato y con plasticidad de artista desabotona la blusa, con una mano abre cada botón mientras la otra facilita la acción, es lo único que tiene puesto en el torso, deja ver entonces su busto, senos turgentes, redondos y erectos, tienen el tamaño perfecto para su complexión, realzan su atractivo e iluminan mis sombrías intenciones, mirando al cristal ejecuta continuos movimientos musculares que estiran el pecho y exaltan el torso, es una reina del amor, mi diosa del placer, que mas puedo pedir, estoy en el paraíso sin salir de casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Karen desnuda frente al espejo observa con detalle sus atributos, la vanidad florece y asume prioridad, construye diferentes figuras dignas de una escultura griega mientras yo, echado en mi cama y con la erección en su máxima potencia me regocijo en absoluto mutismo, voltea me mira y continua elaborando estampas, sonríe otra vez y se acerca con sinuosos como elásticos movimientos, insinúa carnales intenciones pellizcando con las yemas de sus dedos cada pezón, son apretados con singular fiereza, luego golpea sus nalgas con la palma de la mano, lo repite varias veces a cada lado, cuando lo hace un ligero rictus de dolor aparece en su rostro, me excito aún mas, necesito tenerla cerca, tocarla, sentir su aliento, oler su piel, palpar su epidermis o desahogar mi fetichismo por sus pies.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se detiene al borde de la cama y con malévolo pero fingido desinterés vuelve hacia atrás, siempre que puede lo hace y invariablemente caigo en su trampa, entonces ríe con alboroto, sabe que estoy obnubilado con su acto, luego gira de puntas de pie mientras recorre con las manos abiertas su larga cabellera, juguetea con su cuerpo, rota luciendo sus formas con una esplendida plasticidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mantener equilibrio entre sus acciones y mis intenciones, conforme ella avanza en su desnudo yo voy sacando alguna de mis prendas, sin elegancia pero con la suficiente sutileza para no romper la armonía y atmósfera que Karen genera en el dormitorio, cuando ella queda desnuda me encuentro en las mismas condiciones, es un artilugio nuestro que fuimos perfeccionado con el tiempo, esta vez estuvo impecable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los días calurosos del verano incitan a dormir desnudos, ambos solemos hacerlo, hoy es un día de esos y Karen también lo entiende así, con un felino salto llega al borde inferior de nuestra cama donde queda arrodillada y con la vista fija en mi rostro, como estoy terriblemente excitado y ávido de sentir o prodigar placer, le pido se acerque mientras evidencio en mi rostro una galopante arrechura. Usa sus manos y pies para avanzar a “cuatro patas”, juega ser una perrita y mueve frente a mi cara la cola, léase culo, siento que voy a explotar, que perderé el control pero me sobrepongo y sigo el juego, asumo el rol de un can macho y huelo sus genitales, mi nariz está casi dentro de su vulva, hago una prolongada aspiración que perturba a mi hembra, rápidamente corrige su confusión y sigue con el juego, pretende desinterés y se agacha quedando casi a ras del colchón, me acerco hacia su cara siguiendo con la punta de la lengua la línea formada por la columna vertebral, ella percibe y disfruta mi acción, lo entiendo por la ligera contorsión del torso y el cosquilleo que siente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acto seguido se echa de espaldas, levanta sus extremidades tratando de alejarme, imitando los canes cuando rascan su lomo con el suelo, aprovecho para voltear y acercar mi rostro nuevamente hacia las piernas, esta vez me acomodo para quedar en posición ideal para una 69, me mantengo en el juego y oleteo otra vez su entrepierna pero mi verdadera intención es llegar a sus pies, ella esta muy caliente, olvida la recreación, deja de ser una perrita juguetona para florecer la ardiente pareja, la voluptuosa Karen que a diario enciende mi libido y satisface mis apetitos carnales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Coge mi pene y lo embute en su boca, empieza una apasionada felación, casi violenta, mete y saca su boca tratando de introducir toda mi herramienta en su garganta, llegar hasta el fondo de su paladar, atorarse y sentir dentro de ella la totalidad de mi sexo, aprovecho para doblarle una pierna y acercar su pie, lo acerco a mi cara, olfateo con vehemencia y beso con pasión, empiezo por el dedo mayor y avanzo de manera progresiva hasta introducir todos los dedos dentro de mi boca me regodeo haciéndolo, acto seguido repito la acción con su otro pie, luego los atiborro de besos y caricias, los palpo con devoción y solemnidad, casi mística. Karen prosigue en su gestión, tengo la impresión que mi fetichismo por sus pies compite con la suya con mi pene, podría seguir y seguir sin parar, hasta terminar conmigo, vaciarme y tragarse mi semen, goza tanto o mas que yo, estamos en éxtasis sexual. La habitación empieza a cargarse de nuestro humor, la transpiración propia del acto sexual, el olor a vagina y sudor se entremezclan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debo tomar la iniciativa para cambiar de posición, con tacto y suavidad me levanto mientras ella sigue engolosinada, está tratando de meter todo el escroto en su boca, algunas veces logra introducirlos, es indescriptible vivir y gozar semejante experiencia. Apenas logro retirarme se incorpora y embiste, de manera frontal se tira sobre mi con la intención de cabalgar sobre mi pene, está sumamente excitada y quiere sentirme dentro de ella, así lo expresa con claridad, yo solo puedo aceptar por lo que me acomodo en la cama, ella con rapidez se ubica y con una de sus manos acomoda e introduce en su vagina el pene de este mortal, de inmediato siento la lubricación que genera su órgano sexual así como una excelsa sensación de placer realzada por las expresiones lujuriosas que ella dice e invaden la habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es este el inicio de otra noche inolvidable en nuestro pequeño nido de amor.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21724170-7140704473809948121?l=relatosrimas2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://relatosrimas2.blogspot.com/2007/03/nido-de-amor.html</link><author>cjcaillauxi@gmail.com (Carlos)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-21724170.post-114917627097979725</guid><pubDate>Thu, 01 Jun 2006 15:36:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-12-20T17:40:37.496-08:00</atom:updated><title>Noche libre</title><description>&lt;div align="justify"&gt;La vereda saturada de peatones les obliga a recorrerla en zig zag, caminan con prisa, es que son casi diez de la noche y quieren ingresar antes del inicio a la función nocturna del cine “El Pacifico”, conforme se acercan pueden intercambiar furtivas miradas con algunos personajes que cada noche frecuentan la avenida Diagonal, acostumbran instalarse ahí prostitutas, rosquetes, fletes, mostaceros y lesbianas, surgen o se marchan en diferentes horarios, organizados de acuerdo a sus hábitos. Desde las ocho de la noche hasta la madrugada cualquiera puede relacionarse con estos noctámbulos protagonistas de Miraflores, antes de medianoche predominan maricones, reunidos en pequeños grupos de tres o cuatro individuos se exhiben y ofrecen su oficio, la mayoría son discretos pero de vez en cuando asoman algunos bastante amanerados, dicen que estos son quienes malogran el negocio y estimulan la represión municipal.&lt;br /&gt;A pesar del apuro la pareja se da tiempo para ofrecer miradas o sonrisas, Vanesa queda impresionada con uno en especial, le concede un delicado mohín con toque picante mordiendo sus labios, el muchacho es alto, blanco, vivaz y sumamente musculoso, sus fornidos brazos con encrespados vellos hacen presumir un torso piloso, tiene un rostro agradable, hasta cierto punto varonil, viste un jean desteñido, polo corto y zapatillas, sus espléndidos músculos abdominales se lucen al tener el vientre a la vista, lleva una larga melena lacia que está exquisitamente ordenada en una extensa cola de caballo, para Ricardo también es un bombón, el potito parado y vientre vigoroso le parece muy provocativo. Con una pícara sonrisa el chico devuelve la insinuación de Vanesa, sus rostros quedan mutuamente atrapados, aún después de cruzarse. Ella siente interés, desea poseer a este muchacho y lo comenta con su marido, Ricardo subraya la condición homosexual del joven pero ella replica ser capaz de despertar fácilmente sus instintos masculinos, en ese momento llegan al cine dejando inconclusa la conversación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo y Vanesa son una pareja de esposos libertinos, siempre escogen un día de cada mes para divertirse, le llaman noche libre, su prioridad es complacerse, pasarla bien, en la medida de lo posible encontrar alguien dispuesto para hacer un trío o conectar alguna pareja buscando un intercambio sexual, mas de año y medio que practican este ritual, han sostenido alrededor de quince diferentes experiencias logrando todo tipo de tratos, las atinadas acciones que tuvieron con sus ocasionales acompañantes han sido consagradas con vivencias inolvidables. Las pautas de la noche libre son simples, elaboran un programa para los dos que incluye espectáculo, comida y tragos, en el transcurso del periplo se busca el contacto, quien logre atraer y convencer al candidato o pareja es el que rige la noche, el que dispone u orienta el curso de la diversión. Por lo general es Vanesa quien gana, utiliza con habilidad sus atributos, siempre le funciona y esta noche desea repetirlo. Compró una minifalda ceñida al cuerpo, luce su hermoso trasero y muestra todo el largo de sus estilizados muslos, sus piernas se distinguen con esa minifalda que apenas cubre su culo, arriba lleva puesta una blusa de algodón blanco amarrada bajo sus senos, la cintura y brazos están expuestos, sobre ellos brilla una tersa piel bronceada, la frondosa cabellera que estos días exhibe, pelirroja y encrespada, permite resaltar su hermoso rostro y entona la exquisita sensualidad que transmite, es una irresistible hembra que hace voltear transeúntes o detener vehículos, hombres e incluso mujeres que se cruzan con ella voltean, le silban, sonríen o dicen piropos, hasta la abordan para entablar conversación, Ricardo disfruta esas circunstancias, le ha permitido conocer espléndidas mujeres así como tener relaciones con algunas de ellas, Vanesa es una mujer que alimenta su ego, el interés de otros por su mujer junto a la complicidad que tienen para aprovechar esa circunstancia le satisface plenamente, es que bordear los cincuenta años de edad, llevar algunos kilos extras sobre su peso regular y soportar una acelerada perdida de cabello entorpece sus afanes seductores, Vanesa es su arma secreta, por lo general él prefiere dejar en manos de ella la búsqueda de probables contactos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al finalizar la película convienen en tomar unos tragos en la calle de las Pizzas, toman asiento en el “Rosalino”, piden antipasto y tragos, se ubican en una mesa dispuesta sobre la vereda, la finalidad es mantener contacto visual con las personas que circulan, es sabido que en esa arteria muchos jóvenes de ambos sexos pasean buscando diversión, Ricardo pide un Pisco sour para él y una piña colada, este exótico cocktail le fascina a su mujer, ella puede tomar varios sin dificultad, hasta embriagarse sin perder su innata alegría, al terminar el segundo vaso Ricardo se dirige al baño, Vanesa queda sentada sola, mientras observa la calle, está con la vista perdida en un horizonte imaginario recordando con resignación al muchacho con el que cruzó miradas antes de la función, no se ha dado cuenta que el chico aludido está a su costado y trata de saludarla, es necesario tocarle el hombro para sacarla del trance que la absorbe, al encontrarse cara a cara con el hombre que tenia en sus pensamientos se sorprende de tal manera que lanza un chillido nervioso, en una fracción de segundo el susto se convierte en sorpresa y termina como emoción, esboza una laxada sonrisa e invita a sentarse al muchacho, consciente que en cualquier momento regresa su marido se apresura en hablar, negociar y convencer al joven de sus intenciones, tanto las propias como las de pareja, el chico plantea su tarifa y ella acepta, aunque ellos no acostumbran pagar por placer, en esta oportunidad prevaleció su antojo, luego de ponerse de acuerdo se presentan e intercambian nombres, Bruno se llama, aduce ser bi y capaz de atender sus requerimientos, ella expresa satisfacción e imprime un sonoro beso en la mejilla del muchacho, cuando regresa del baño Ricardo se sorprende al encontrar sentado en su mesa al chico que Vanesa ansiaba y se asombra aún mas al conocer que acepta el trato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se dirigen a un departamento en la calle Alcanfores, a pocas cuadras, van a pie conversando, Vanesa toma con su brazo el del muchacho, busca engreírse, quiere captar su atención, Ricardo sonríe y acepta el comportamiento de su mujer, la conoce bien y sabe que necesita ser el centro de atención, disfruta mucho ser cuidada y consentida, además Ricardo debe aceptar que dentro de las reglas del juego ella asume esa noche el rol de regente. Los varones conversan mientras caminan, el dialogo es ameno, ríen e intercambian halagos mientras Vanesa algo mareada camina en medio de ellos ensimismada y con una sonrisa dibujada en su rostro, una vez mas logró su capricho. Bruno a su vez exterioriza su interés por el esposo, en la conversación se hace evidente, a Ricardo le agrada aunque el descaro del rosquete le incomoda ligeramente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al ingresar al departamento Vanesa pide el baño, de inmediato se dirige hacia el dormitorio como le indica Bruno, entretanto este aprovecha para arreglar cuentas e invitarle un trago al marido, al hacerlo se acerca con movimientos suaves, roza con su mano el pantalón, utiliza sus yemas para coger suavemente el pene, al percibir la tolerancia del hombre le da la espalda y moviendo la cadera acerca su culo hacia él, con una amplia sonrisa acompañada de sugerentes muecas le da a entender su interés en ser penetrado, Ricardo aprovecha para rodear la cintura de Bruno, una palma abierta sobre el vientre mientras su otra mano coge la cadera, le aprieta y acerca por la espalda, sus labios rozan la oreja del maricón, le habla con sutileza, conforme lo hace el muchacho empieza a derretirse de placer y lo exterioriza con un prolongado suspiro, Ricardo le susurra, “primero debes atender a Vanesa, después estaré a tu entera disposición”, el maricón entiende, humedece sus labios, besa los de Ricardo, lo toma de la mano y se dirige al dormitorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vanesa se dio un baño, quiso despabilarse, sacarse la borrachera y aliviar el calor que siente, sale completamente desnuda, nada cubre su cuerpo, con singular coquetería se muestra a los dos presentes, la armonía corporal que exhibe es indiscutible, la estética orgánica que le acompaña durante cuarenta años está a la vista, destacan unos hermosos pechos, turgentes, redondos y soberbios, cabello suelto que cubre toda su espalda, llega hasta la cintura, sus esbeltas piernas y rostro alargado estilizan su figura, además posee una pícara mirada que despierta la lujuria de ambos, la observan en silencio, esta mujer es excitante, Ricardo esta orgulloso de ella, mas bien es Bruno quién se muestra nervioso, sorprendido por la belleza de esta hembra, tiene una envidiable figura, derrocha vitalidad y exuda sensualidad. Vanesa observa ansiosa a estos dos hombres, desea acostarse con ambos y así lo da a entender con sus gestos, Bruno debe proceder como varón y sonríe inquieto, hace saber su intención de portarse como un verdadero macho, refiere que una mujer como Vanesa merece un trato distinguido, ella agradece el cumplido en forma delicada con una deferencia oriental, entonces añade el joven que desea bañarse, acostumbra atender a sus clientes limpio y perfumado, que siempre brinda un servicio de calidad y que esta pareja conocerá sus exquisitos méritos profesionales, Ricardo le interrumpe para apurarlo requiriendo se dirija de inmediato al baño, cuando la pareja queda sola recorre el departamento para conocerlo, es pequeño, sobrio y de selecta decoración, toman asiento para esperar, Ricardo observa con detenimiento a su desnuda mujer, la admira y transmite lo que piensa, Vanesa se siente halagada y regala unas caricias a su marido, están contentos y expectantes por esta nueva aventura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al rato aparece Bruno con una pequeñísima toalla amarrada a la cintura, pone música lenta y sin hablar estira su mano hacia Vanesa, la invita a bailar, ella mira a su marido, le hace una mueca y voltea hacia el maricón, se levanta, camina hacia él y con sus brazos rodea su cuello, estar desnuda junto a este musculoso muchacho la excita, lo hecho por ella también estimula a Bruno, él con sus manos separa el cabello que cubre la espalda de esta impresionante mujer y sigue la línea formada por la columna en toda la espalda, utilizando sus yemas baja hasta llegar a la bifurcación que origina las dos carnosas nalgas que ostenta, sumerge y aflora de ellas su dedo mayor, cada vez que lo hace se divierte rozando el orificio del ano tratando de introducir su dedo, esto genera una sensación desconocida para Vanesa, su cuerpo se escarapela, le gusta y demuestra su aceptación con un tosco lenguazo en la mejilla de Bruno, mientras el dedo del maricón juega y anima a Vanesa, sus manos quedan tocándole las nalgas, retozando por un momento en ellas, abiertas cubren gran parte del redondo y firme culo, ella siente y disfruta esas caricias, aprovecha para besuquearlo por el cuello, decirle al oído cuanto le gusta, lo que ella quiere hacerle o que le hagan, mientras platica Vanesa baja sus manos, viene desde el cuello, se detiene en el pecho, con la punta de los dedos enrosca los ensortijados vellos del torso de Bruno, luego sigue bajando hasta llegar a la pétrea cintura del joven, retira la toalla con una mano, lo toma con fuerza, utiliza las yemas de sus pulgares para acariciarle el vientre, quiere palpar la fortaleza muscular del chico, jala para acercarlo hacia ella, también ansía rozar su vagina con el pene que ya observó con disimulo, nuevamente le expresa sus deseos aunque ahora lo hace en términos soeces, trata de excitarlo, termina cogiendo su miembro, quiere tocarlo, sentir en sus manos lo que pronto tendrá dentro, lo hace suavemente con gracia y sutileza. Bruno aún no responde, tiene el pene algo fláccido y necesita ayuda, su experiencia en estos tramites le permiten resolver rápidamente su deficiencia, llama a Ricardo y le pide se ponga atrás de él, hurgue sus nalgas y juegue con el ano, así él podrá estimular su verga, Ricardo acepta y empieza un baile de tres, el rosquete al medio y la pareja a los lados, es gracioso y causa una sonrisa general que Ricardo aún esté completamente vestido, le piden se saque la ropa mientras los dos siguen bailando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bruno ha reaccionado con el estimulo de Ricardo, el pene se le puso duro y el arrebato o molestia que Vanesa empezaba a mostrar se diluye, sentir un pájaro duro como grande la relaja, va hacia la cama y llama al chico, este aprovecha el momento para soltar la extensa cola que tiene amarrada, agita su cabeza y aparece un individuo diferente, la cabellera suelta cubre sus orejas, la melena libre cae suavemente hacia los lados, con el pelo suelto se pronuncia la apariencia femenina del maricón pero junto a su recia contextura y pene armado crean una combinación andrógina que sorprende y excita a los esposos, ya echada en la cama ella insiste en llamarlo. Él, solícito se arrodilla a su costado, con sus manos toca con suavidad el cuerpo de Vanesa que ahora hierve de arrechura, recorre el pecho, vientre y muslos, juega con el ombligo y termina rascando suavemente los vellos de su vagina, ella sin hablar dirige su cara hacia al pene del maricón, lo engulle de un bocado y empieza una libidinosa mamada, Vanesa ha percibido la dificultad del chico en comportarse como hombre y quiere sacarlo del apuro, además de ser algo que disfruta en demasía piensa que una buena chupada debe excitarlo y dejar listo para la acción, ella se empeño en hacerlo con este joven y no quiere reproches cuando evalúen con su marido esta noche libre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escupe el pene para lubricarlo y se lo traga con fiereza quiere sentirlo en su garganta, empieza con una bravura que sorprende a los dos hombres, ella goza en extremo con este miembro, Ricardo ya desnudo se acerca al catre, el rosquete lo toma por el pene, lo atrae para hacer lo mismo que le están haciendo, Ricardo parado al borde de la cama observa con liviandad como su mujer lame, chupa, saborea el pene de Bruno, como va desde el escroto al glande, como lo repite una y otra vez, no se detiene, parece insaciable, el pene del maricón ya está totalmente duro pero empapado, la saliva de Vanesa cubre toda la zona genital de Bruno, el miembro y el escroto están totalmente remojados, Ricardo en ese momento sigue parado al pie de la cama, Bruno aún está en posición de rodillas sobre el catre, le pide a Vanesa su consentimiento para atender a su marido, ella asiente por lo que el rosquete toma la verga de Ricardo e imita lo que Vanesa le hace, chupa el pene de Ricardo, lo moja, sube y baja, Bruno es un profesional que disfruta su labor, hacerlo imitando las acciones de Vanesa le dan un cariz teatral a la relación de este trío. Ricardo siente un placer indescriptible, la habilidad del maricón lo pone calentísimo, se excita tanto que el también quiere tener una activa participación, en voz alta sugiere reacomodarse en la cama, quiere atender a su mujer. Se reacomodan todos en la cama, así los tres participan, Bruno chupa la verga de Ricardo, este atiende a su mujer con una mineta mientras ella se despacha con el pene del maricón, todos participan en forma activa y pasiva, doble placer individual de estos tres sujetos, dar y recibir a la vez. Ricardo goza mucho con la vagina de su mujer la mordisquea e introduce su lengua, busca el clítoris, avanza hasta el ano y lo remoja con la puntita de la lengua, luego regresa para reiniciar el proceso, el gozo es general, se quedan por unos minutos en esa posición, sobre la cama un triangulo de individuos que disfrutan, suspiran y gozan, por momentos los gemidos y gritos armonizan y parece un coro sexual de este trío de arrechos, en otro momento cada quién por su lado emite sus ruidos, encima del desorden auditivo que invade el ambiente hay tres cuerpos que individualmente expresan sus sentimientos con soltura y plena libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos minutos después, algo saturados de la posición y acción que cada uno desarrolla empieza a bajar la intensidad, Vanesa tiene otra iniciativa, se levanta y pide a Bruno se eche sobre el catre boca arriba, apenas lo hace en forma felina se monta e introduce el pene del chico en su vagina, empieza a cabalgar sobre él, con sus manos se apoya en el pecho del joven e inicia un vaiven copulatorio con ritmo y cadencia crecientes. Ricardo nuevamente esta de mirón, se acomoda sentado al borde de la cama y mientras observa toca las nalgas de su mujer acompañando los movimientos de esta sobre Bruno, conforme crece la faena el trato se hace mas brusco, cada vez es mayor el ritmo y calor sexual dentro del cuarto, el humor típico que segregan las personas mientras mantienen relaciones sexuales se apodera del ambiente, el aroma a sexo envuelve el dormitorio y estimula aún mas sus apetitos y acciones. Vanesa entonces apoya su pecho sobre el de Bruno, se quiebra y le pide a su marido la penetre por el ano, su mirada ardiente y gestos lascivos estimulan a Ricardo, él aprovecha la posición y lubrica con saliva el ano cerradito de Vanesa, se acomoda y pone la punta del pene en el ojete, ella al sentir el glande de su marido en posición emite un suspiro de placer que llena la habitación, Bruno goza por la sensación aunque en su cerebro hay una confusión entre su opción sexual y el rol que ahora despliega. Ricardo aprovecha este momento de plena entrega general y la penetra con una arremetida brutal, el grito de dolor y placer que prorrumpe Vanesa es largo e inunda la habitación pero conforme suceden los segundos se suaviza y entra en una secuencia de placenteros gemidos rítmicos dobles, uno por cada pene dentro de ella. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es el principio de una larga noche con resultados impredecibles, de amplias sensaciones de placer, extremas acciones sin límite ni pudor, como anhelaban encontrar hoy esta pareja de esposos libertinos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21724170-114917627097979725?l=relatosrimas2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://relatosrimas2.blogspot.com/2006/06/noche-libre.html</link><author>cjcaillauxi@gmail.com (Carlos)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-21724170.post-114160284106096360</guid><pubDate>Sun, 05 Mar 2006 23:52:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-06-01T07:54:35.882-07:00</atom:updated><title>- Proceso sensual -</title><description>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Deseo, idea, planeamiento y ejecución, pasos encadenados que deben superarse para saciar el instinto carnal, para sentir placer y exponer la diferencia del ser humano respecto al resto de seres vivos, para alimentar nuestra alma usando el cuerpo, comprender que tanto valoran y hasta donde podemos llegar con otro ser humano o quizás reconocer cuan poco somos aceptados.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Con simpleza podemos detenernos en el primer paso, el deseo, quizás llegar con cautelosa reserva a la idea, o tal vez avanzar en caluroso ánimo hasta el planeamiento o de hecho dominar todo el proceso y colmar la aspiración anhelada. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La posibilidad de quedarse sin concretar o realizar lo previsto, sin alcanzar el estimado propósito es habitual, pueden ser razones externas las que no permitan coronar la planeada expectativa o acaso por exclusiva decisión no se llegue a consumar la presunta seducción, cuantas veces nos ha ocurrido que la hembra o varón que se codicia, que tenemos en mente cautivar, empieza a desilusionarnos, a dejarnos de interesar, o peor aún, que algún imponderable aleje o desvié nuestro objetivo, en realidad se pierde poco, todo el proceso está cargado de sensualidad y en esencia es lo que se busca, tengo la certeza que desde el principio, cuando aparece el deseo y surge el desenfreno cerebral nos inundamos de erotismo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Esta exquisita exaltación del amor crece aún mas y se torna en fogosidad cuando se apodera de nosotros la idea, al momento de planear el cortejo la pasión nos desborda, el apetito sexual se magnifica y la intención de conquista invade nuestro pensamiento, para terminar la estrategia que permite seducir o completar el ciclo, coronar las expectativas, efectuar el coito y satisfacer la destreza lúbrica, nos recompensa, terminamos plenos, henchidos de éxtasis y rebosando de placer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aparece de manera imprevista, sin aviso ni voluntad expresa, la emoción brota al distinguir la persona o cuerpo que permitirá desfogar nuestra reprimida lascivia y apetito venéreo, es el deseo que se manifiesta, que provoca el impulso, el estímulo que sacude nuestra obscenidad y despierta apetencias carnales. Puede ser una mirada, un gesto, un cuerpo o parte de el, un hermoso trasero, unos pechos atrevidos o sencillamente unas largas y estilizadas piernas, una imagen idealizada o el carisma exhibido, una expresión o simple comentario, un bello rostro, color de piel, cabello terso, una prenda de vestir o quizás el tamaño de los pies, no existe patrón, receta o regla establecida, nada ni nadie puede establecer pautas al respecto y eso es indiscutible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al despertar el apetito sexual fijamos nuestro objetivo, se relame el libido, aflora la deshonestidad y retraemos el pudor, la búsqueda de gratificación genital y el afán de encontrar placer forja la idea, como satisfacer nuestra apetencia se vuelve vital, se instala en nuestro pensamiento y modifica las prioridades existentes, algunas veces una erección involuntaria nos acompaña, en otras dilatamos las pupilas o aumentamos el ritmo cardiaco, podemos salivar en exceso o descargar adrenalina, cada cual a su manera establece los parámetros, el miedo o temor, la euforia o alegría, la certeza o seguridad son artilugios internos que detonan en el cerebro y provocan la fuerza o determinación para abordar al objetivo de nuestra seducción y lograr nuestro cometido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El asedio, la embestida final, invadir el ego y despertar avidez, someter la voluntad de la persona apetecida, demostrar nuestra virtud o fingirla, poseer el control. Planear es fundamental para coronar la proyectada pretensión, define el triunfo o la desilusión, la conquista o el menosprecio, es una labor sutil, casi imperceptible, establecer el contacto, provocar interés y dominar el escenario, se requiere astucia y denuedo, mensajes en doble nivel, señas seductivas o tretas psicológicas, una palabra u oración en doble sentido, un gesto singular, una rasgo inductivo o indiferencia calculada, certeza, autenticidad o seguridad, ser ameno, ilustrado, alocado u obsesivo estas son solo algunas virtudes y artimañas que se muestran o aplican respectivamente, cada una de acuerdo a circunstancias especificas. La táctica en el planeamiento varia, se ajusta al momento u ocurrencia, se modifica o reafirma de acuerdo a la acogida o resistencia del seducido, es la clave del éxito o el principio del fin, cuando el seductor percibe el interés del seducido y su ánimo lo manifiesta se procede a fijar intenciones para concretar el paso final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la táctica es trascendente y se mantiene la estrategia, la ejecución, cópula, el enlace sexual se consigue, se cumple el proceso y el triunfo es dual, ambos protagonistas participan en forma voluntaria y activa, la pareja florece y el disfrute carnal se produce, a veces los roles del proceso se diluyen y se instalan nuevos o también se consolidan los ya existentes, el sentido de dualidad es vital, es lo que determina si la relación sexual será pletórica o solo una manifestación licenciosa de uno de los individuos, puede significar la interacción de sentimientos y pasiones o simplemente una compensación sexual unipersonal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21724170-114160284106096360?l=relatosrimas2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://relatosrimas2.blogspot.com/2006/03/proceso-sensual.html</link><author>cjcaillauxi@gmail.com (Carlos)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-21724170.post-113987298356374594</guid><pubDate>Mon, 13 Feb 2006 23:20:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-06-01T08:10:40.354-07:00</atom:updated><title>Relato corto</title><description>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Lujuria en evolución colmada de atrevimiento es la entusiasta reflexión que retumba en la mente de Fernando, de manera inexplicable puede desdoblarse y observar el escenario donde él y siete amigos son protagonistas de una intensa sesión orgiástica, la “grifa” que fumó en el dormitorio de Rocío y Juan, dueños de casa y donde los hechos ocurren, es la causante de su duplicidad, de concederle esta virtual peripecia de flotar y actuar, de ser vouyer y copartícipe del encuentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando se contempla a si mismo parado al borde de la cama, disfrutando el momento, tiene un pie apoyado en el suelo en tanto la rodilla de su otra pierna descansa sobre el colchón, en mecánico vaivén sexual de “metesaca” penetra a Rocío, con sus manos la coge de la cintura e imprime el ritmo de sus afanes copulatorios, Rocío, la bella anfitriona es acérrima practicante del culto al cuerpo, hoy exhibe el producto de su “vigorexia”, su espléndido, desnudo y acalorado cuerpo posa sobre la cama en posición “perrito”, expone y ofrece a Fernando dos rotundas nalgas, pequeñas, pétreas y moldeadas, la armonía corporal que se forma entre los muslos, vagina y trasero de esta hembra alimenta aún mas la excitación de Fernando, el meneo lleno de euforia y placer de una acentuada o quizás inflamada vulva es muestra de plenitud y aceptación de la verga que ella tiene ahora a su disposición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Echada sobre la alfombra al pie de la cama, Sandra  fornica con Roberto y Manuel, ella de espaldas al suelo recibe el pene de Roberto en su boca mientras su vagina cobija la verga de Manuel, este trio en el piso se muestra sin pudor, su faena y los movimientos que ejecutan excita y estimula al resto del grupo, será Sandra quién gobierna su particular sesión con Roberto y Manuel o serán ellos quienes orientan las acciones que todos festejan, Fernando observándolos piensa que su mujer Sandra, es una hembra insaciable e hiperactiva , presume que mientras ella atiende y despacha a este par de amigos, ellos fantasean ser quienes se la tiran a ella, .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al otro extremo de la cama, Regina y Romina, delgadas, altas, desinhibidas e idénticas, estas gemelas se entretienen con el dueño de casa, lo saborean, estimulan, besan y calientan, juntas son dinamita, Juan recibe la atención de estas alocadas mujeres, una le chupa el pene entre tanto la otra recorre con sus manos desde el pecho hasta el escroto, acaricia el cuerpo con las yemas de sus dedos, llega hasta la entrepierna para luego introducir un dedo por el ano, lo repite mas de una vez con expresivas muestras de lujuria, luego una por lado se montan sobre las piernas del hombre, se agitan friccionando vaginas contra muslos y senos con tetillas, además ellas en forma mutua se besan apasionadamente. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Mientras recibe el pene de Fernando Rocio mira a su marido, estira su mano e introduce dos dedos en su boca, sabe que le gusta a su hombre y quiere complacerlo, aquí no hay duda, el atendido es Juan, no solo físicamente por las gemelas sino también por las muestras de entregada pasión que exterioriza Roció para él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La visión general de la orgía, la complicidad de los protagonistas, los efluvios sexuales que inundan el ambiente, el libertinaje expuesto y lujuria general se siente, percibe y transmite, todos los que participan lo expresan en sus miradas, gestos o expresiones, en sus actos, movimientos, posturas o posiciones, es el principio de una noche inolvidable con pronostico reservado. Fernando efectúa una mirada general de la orgía, se relame por lo que ve y se pregunta, ¿Que seguirá después?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21724170-113987298356374594?l=relatosrimas2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://relatosrimas2.blogspot.com/2006/02/relato-corto.html</link><author>cjcaillauxi@gmail.com (Carlos)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-21724170.post-113961231700648283</guid><pubDate>Fri, 10 Feb 2006 22:57:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-06-01T08:42:29.330-07:00</atom:updated><title>Era una excusa</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Cada mañana despierta con una poderosa erección, sentir el pene duro, a punto de explotar, aprisionado entre su laxado cuerpo y el mullido colchón del dormitorio aviva su libido y estimula carnales apetitos. Roberto de inmediato salta del lecho, su esposa siente el brusco movimiento e igualmente despierta, al observarlo con la “herramienta” lista para la acción extiende toda su humanidad, brazos y piernas se flexionan o estiran, los músculos reinician sus movimientos después de un prolongado descanso, retira la sabana y descubre su cuerpo, muestra su armonía e intención animal, Roció esta dispuesta y lo expresa. El tiene otro propósito, quiere evitar hacerlo con ella, a pesar de ser una mujer atractiva, joven e intensa en las artes de la copulación busca alguna excusa, aduce con naturalidad que le disgusta copular a esa hora, las diferentes cremas o productos de belleza que Rocío utiliza al acostarse, persisten en su cuerpo al despertar, dice sentir desagrado al saborear los residuos de las cremas sobre su rostro, senos o vientre. ella ofrece ducharse en contados segundos pero Roberto argumenta que debe salir sin demora, la joven mujer acepta amorosamente y compromete a su esposo hacerlo cuando regrese en la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una excusa, Roberto disfruta de una lujuriosa aventura sexual con una vecina y hoy acordó verla, se reúnen muy temprano dos o tres veces por semana, tienen relaciones y luego cada uno continua su habitual rutina. Todo empezó hace dos semanas, se mudó a escasas tres puertas de su domicilio una hermosa morena, alta, de color ébano, facciones finas y excelente cuerpo, como esculpido para fornicar. Senos grandes, firmes y desvergonzados, el escote que suele mostrar los destaca, esos prominentes pechos parecieran desafiar a quién se cruce con ella, su diminuta cintura acompaña una exquisita cadera que enmarca dos soberbias nalgas, redondas, duras y prominentes, los pantalones ajustados que acostumbra ponerse resaltan un magnífico trasero que derrocha lisura así como unas largas y estilizadas piernas, es de rostro fino y mirada angelical, solo queda mencionar el encanto que irradia, es de personalidad extrovertida, cualidad amistosa y porte elegante pero sobre todo “sexy”, por si fuera poco, en la cama inagotable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La observa por vez primera durante su mudanza, ese mismo día tiene otra oportunidad de verla, cruzan miradas en el autoservicio de la vecindad, Roberto le obsequia una sonrisa que es retribuida con un coqueto mohín, la simpatía era reciproca, una vez mas se encuentran a la salida del establecimiento comercial, entonces él se acerca con suma galantería, halaga su belleza, afirma estar encantado con ella, procura saber su nombre y ofrece llevarla en su automóvil. Todo lo hizo tan rápido que Marilú, así se llamaba esta preciosa morena de treinta y cinco años, solo pudo ceder ante los requerimientos de Roberto, además el atractivo y atlético hombre que tenía enfrente le gusto desde el momento que se vieron, el espíritu ardiente y latino de esta hembra se enciende cuando la corteja un astuto seductor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El culto al cuerpo de Roberto es casi místico, dedica de tres a cinco horas por día a mantener y mejorar cada recodo de su organismo, es conciente que el gimnasio es una pasión que ocasionalmente lo premia con aventuras como esta, las cuatro décadas que lleva sobre los hombros junto al espléndido cuerpo que construyo en varios años le da algunas ventajas. Camino a su vecindario conversan en el auto, ella siente la “química” que existe entre ambos, congeniaron con mucha rapidez, tienen una conversación alegre, amena y comparten puntos de vista en los temas tratados, conforme avanzan Marilú corrobora que sus ideas y pensamientos se fusionan, le gusta este hombre y rechaza perderlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar al domicilio ella ofrece mostrarle su nueva casa, apenas ingresan lo toma de la mano, acerca su cuerpo y rodea con los brazos a este macho que tanta atracción le causó, Roberto de inmediato entiende las intenciones de Marilú, empieza a besarla con sutileza, al mismo tiempo con sus manos empieza a recorrer su cuerpo, baja por el torso, la toma con las dos manos por la cintura, ajusta y acerca los dos cuerpos, está sintiendo una erección y quiere que Marilú también la perciba, ella acepta el acercamiento, cuando siente el pene de Roberto que empuja y trata de salir, profiere un suspiro, por estar ambos besándose la espiración se ahoga en la boca de Roberto, él sigue utilizando sus manos, con las palmas abiertas delinea sus nalgas, las envuelve y aprieta con ímpetu, usando las nalgas como apoyo levanta el cuerpo de Marilú, ella siente con mas presión el pene de Roberto, de inmediato deja de besarlo y entierra su cara en el varonil cuello de su casual pareja, entre gemidos, lamidas y exhalaciones laxa el cuerpo y separa su rostro, él se complace cuando observa la respingada nariz de Marilú resoplando, sus ojos entreabiertos con expresión de lujuria y una voz sensual que suavemente le pide ir al dormitorio, Roberto sonríe y en silencio se deja llevar, con una delicada sonrisa dibujada en su rostro ella se disculpa por el desorden de la mudanza, va por delante, lo lleva tomado de la mano, en puntas de pie se contonea con agilidad y estilo, él siente que esta mujer es un volcán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saca algunas cajas y ropa puesta sobre la cama, deja espacio libre y ofrece desvestirse, él mira con lasciva curiosidad y guarda silencio. Marilú desabotona la blusa y la retira abriendo los brazos, al soltar el broche del sostén surgen dos espléndidos senos que impulsan a Roberto acercarse para tocarlos, estira sus manos, ella agradece con un besito volado que traslada en las yemas de sus dedos, Roberto recibe con las manos estos tremendos pechos, los lleva hacia su boca y saliva dos pezones oscuros, grandes y erectos, luego recorre con la boca la inmensidad de estas suculentas tetas, se deleita por un rato, ella goza y disfruta tomando la cabeza de Roberto siguiendo sus meneos, él baja su cara hasta el vientre y juguetea un momento con el ombligo, usa la punta de la lengua mientras sus manos bajan el pantalón de Marilú, ella recostada en la cama se recrea con movimientos delicados ayudando a retirar el pantalón. Un momento después ella se sienta, detiene a Roberto y comienza a desvestirlo, le saca la camisa, sigue con su pantalón y termina con el “boxer”, es la primera oportunidad de mirar desnudo a este macho que estrena su nuevo domicilio, quiere tocar el enorme pene de este hombre, se sorprende y distrae con el bello cuerpo de Roberto, musculoso, sin grasa y bronceado, de inmediato retoma la iniciativa, se zambulle entre sus piernas, con su lengua besa los velludos muslos de Roberto mientras sus manos le oprimen la verga, luego su boca llega hasta el pene y empieza una mamada increíble, empieza por el glande, baja hasta el escroto, sube nuevamente y repite lo hecho varias veces, acto seguido lo introduce en su boca, se lo traga completo, metiendo y sacando la boca juega con la lengua, continua por un rato atendiendo este durísimo pene, Marilú disfruta la chupada, golpea con el pene su mejilla, lo masturba, es una fiera que no para, Roberto solo reposa gozando en la cama, la mira y siente la necesidad de penetrarla, esta muy arrecho y quiere sentir a esta morena cabalgando sobre él, toma su cabeza y le indica que se monte, de inmediato ella acepta, se levanta, pone sus rodillas a cada lado de la cintura del macho a su lado y acomoda el pene para metérselo, entra con mucha facilidad, esta totalmente lubricada por los fluidos que ya segregó, sentir este tremendo pene dentro de ella la hizo gozar con lujuria y muchas expresiones de placer invaden el dormitorio. Ella pedía mas y Roberto no desatendía su solicitud. Pasaban los minutos y ninguno de los dos se rendía, ella exigía y Roberto no paraba, cambiaron de colocación, ella se puso en la posición del perrito, Roberto por atrás la penetró, estuvieron un rato hasta que ella le pidió casi con clemencia se lo haga por el ano, él con su mano lubrico el redondo y hambriento orificio, introdujo la punta primero y luego de un solo empujón arrimo el resto, un grito de placer que pudo escucharse hasta la calle invadió el ambiente, estaban calientes a mas no poder y en un vaivén copulatorio espectacular, con el pene en su ojete Marilú siente que se le viene el orgasmo, lo comunica entre gemidos y gritos a Roberto que también estaba por eyacular, no quieren terminar aún, cambian otra vez de posición, ella se echa en la cama y levanta sus piernas hacia los hombros de Roberto, él cruza los pies de ella arriba, los toma con una mano mientras la otra pellizca un pezón, la penetra, se reinicia el movimiento de oscilación y sacudidas, juntos se complacen, un momento después entre gemidos, suspiros y espasmos coordinados ambos se vacean juntos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa fue la primera experiencia, la que por mutuo acuerdo repiten cada dos o tres días, en la cama ambos se sienten muy bien, disfrutan mucho y lo comentan, pareciera que encontraron su otra mitad ideal para tener sexo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21724170-113961231700648283?l=relatosrimas2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://relatosrimas2.blogspot.com/2006/02/era-una-excusa.html</link><author>cjcaillauxi@gmail.com (Carlos)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-21724170.post-113907556734879539</guid><pubDate>Sat, 04 Feb 2006 17:51:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-06-01T08:43:21.386-07:00</atom:updated><title>Marita</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Este es un añejo relato, sucede en el verano de 1965, tenía 14 años, transitaba entre la pubertad y la adolescencia. Con toda la familia era costumbre pasar los tres meses de verano en la playa, bajo el mismo techo tres hermanos hombres con sus esposas e hijos, yo era el primogénito del mayor de los hermanos y primer sobrino de la familia, el resto de mis primos, mucho menores, contaban aún con amas para su cuidado. El excesivo calor de ese verano nos motiva a vestir solamente con ropa de baño, casi todo el día e incluso en las primeras horas de la noche los hombres de la familia solían usar shorts sin nada en el torso, las chicas, tías o primas siempre con ropa muy ligera, ya era el tercer año que se alquilaba una gran casa en el balneario de Pucusana a 60 Kilómetros de Lima y la camaradería era el denominador común entre todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante un almuerzo a principios de Enero tuve un cambio de palabras con mi madre, terminé irritado y por supuesto castigado en mi habitación, traté de descansar para moderar mi cólera, me estaba quedando dormido cuando siento unos golpes en la puerta del dormitorio, respondí de mala gana pero me sorprendí cuando me responde la voz de mi tía Marita, una hermosa mujer de 34 años con un cuerpo realmente espectacular, de vientre plano y firme, cintura pequeña y caderas en forma de pera, me enloquecía y eso que recién empezaba a experimentar o despertar mi vida sexual, la tía Marita fue la primera fijación sexual que recuerdo y expectante estímulo de mis primeras masturbaciones. Nervioso y curioso le dije que pase, cuando entró cerró la puerta, se acerco a mi cama para animarme, me encontraba en posición fetal, la sorpresa de su presencia me dejó paralizado, empezó a hablar suave y me pidió ser mas tolerante con los mayores, entre extasiado y asombrado por su comportamiento me limité a escucharla, ella al darse cuenta que me quedé estático en la cama tomó la iniciativa y me pidió arrimarme para ella acomodarse, con ingenua sumisión le hice caso, se recostó a mi costado y siguió hablando, en algún momento que no puedo recordar su mano ya acariciaba mi pierna, específicamente el muslo, el timbre de su voz me arrullaba, era femenino y sensual, yo no atinaba a moverme ni prestaba atención a lo que me decía, solo miraba extasiado su cintura y vientre que estaban frente a mi rostro, el bikini que llevaba puesto mostraba sus curvas, la firmeza de una piel dorada por el sol, sus pechos redondos y turgentes oscilaban suavemente cada vez que decía algo, los pezones resaltan sobre la lycra multicolor que tiene puesta. Fue como un momento en blanco de mi mente, de repente yo también tocaba sus pantorrillas, ella con un coqueto mohín asintió como agradeciendo mi osadía, tomó mi mano y la dirigió hacia sus caderas, yo empezaba a respirar con mas agitación y una erección se comenzó a pronunciar, mi ropa de baño se abulta en la entrepierna. Trate de disimular lo evidente pero ella nuevamente toma la iniciativa, acerca la mano que tocaba mi muslo hacia el short, con suavidad y destreza introduce sus dedos tocando mi pene, sonriendo dice, Rodrigo que grueso y grande lo tienes. Yo, lleno de placer y confusión solo atiné a seguir recorriendo sus caderas, no hablé pero me di cuenta que a ella le producía un gran placer tocarme y sentir le erección que ya estaba en toda su potencia. Con la gracia y agilidad de un felino acerca su cara al short y sobre la ropa empieza a morder con dulzura el miembro que tenia frente a sí, yo solo quede atónito y boquiabierto por su intrepidez y dominio del momento, abrió el short y exclamo en voz alta ¡que rico¡ y empezó una interminable secuencia de lamidos, gemidos, succiones y atragantamientos con el pene que tenía enfrente, no se cuanto tiempo pasó, para mi fue una esplendorosa eternidad pero con la misma rapidez que empezó todo nos sorprendió una eyaculación descomunal , parte de ella fue tragada y otra salpicó por su cara, lechada espesa y blanquecina recorría su cara. Rápidamente se levantó, me pide una toalla y se limpia, con una sonrisa que nunca vi antes en ella, termina de limpiarse y me dice, “este verano será muy agradable para ambos, ¿verdad?” yo, aún pleno de pasión pero entre confuso y avergonzado solo pude decir, si, claro, tía, inmediatamente replico y me dijo, cuando estemos solos dime Marita, asentí con la ilusión y seguridad que esta aventura iba a ocupar mis pensamientos y mejores momentos de ese verano.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21724170-113907556734879539?l=relatosrimas2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://relatosrimas2.blogspot.com/2006/02/marita.html</link><author>cjcaillauxi@gmail.com (Carlos)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-21724170.post-113883290486214394</guid><pubDate>Wed, 01 Feb 2006 22:26:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-06-01T08:44:15.713-07:00</atom:updated><title>Aventura de verano</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Esta empezando a llover, durante los meses de Diciembre y Enero acostumbra caer en Lima una lluvia inusual, son los chubascos de verano, duran poco tiempo y coinciden con el inicio de lluvias en la sierra, me dirijo a mi empresa, trabajo en el Km. 46 de la Carretera Panamericana Sur frente a playa San Bartolo, para evitar un accidente reduzco la velocidad de mi automóvil, puedo entonces distraerme observando el húmedo paisaje y/o los jóvenes que acostumbrar “tirar dedo” para llegar a su playa preferida. Dos chicas me hacen señas con bastante notoriedad y elocuencia, intuyo que la lluvia impulsa sus pretensiones, me detengo unos cincuenta metros delante de ellas y espero, se acercan casi corriendo e ingresan al auto sin preguntar adonde voy, agradecen la atención mientras les explico que estoy cerca a mi destino, manifiestan que les molesta la lluvia y solicitan ir conmigo hasta donde pueda dejarlas, con un gesto del rostro acepto, me percato que mi actitud les agrada y transmiten su alegría con palmadas de cariño. Son dos rubias de aspecto universitario, sus edades oscilan entre 20 a 25 años, se encuentran escasamente vestidas con zapatillas deportivas, shorts muy pequeños y la parte superior de sus bikinis, cada una lleva además bolso de playa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las dos se acomodan adelante, son bellas y afectan mi tranquilidad, la que sentó en la ventana tiene un “discman” prendido, se halla con auriculares en sus oídos y abstraída escuchando música, la otra, a mi lado habla sin parar, la interrumpo para preguntar sus nombres, Ada y Melisa me responde, indicando con su mano quién es quién, estiro la mía y saludo formalmente, Melisa, junto a mí, ríe besando mi mejilla, Ada me brinda un beso volado. Al preguntarle a que playa se dirigen me repreguntan donde voy e inmediatamente después ofrecen acompañarme hasta que la lluvia termine, con una venia accedo sin pensar, luego en silencio analizo mi decisión y deduzco que los senos de Melisa me impulsaron aceptar, por el rabo del ojo los observo, son enormes, turgentes y provocadores, además sus largas y torneadas piernas que rozan mi muslo así como su estilizada cintura lo ameritan ampliamente, esta hembra a mí lado, me hace elucubrar pensamientos eróticos, por su lado Ada además de un cuerpo escultural, tiene una mirada sensual y distraída, solo escucha música pero sus verdes ojos trastornan mi ecuanimidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llego a mi negocio, les pido a este par de “bombones” esperen en el auto e ingreso a mi oficina, realizo un par de llamadas telefónicas, solicito la presencia del administrador indicándole la necesidad de salir de inmediato, regreso al automóvil arranco y le indico a Melisa que las llevaré hasta la playa donde tenían pensado llegar, accede con una sonrisa y ofrece un beso que pretende rozar mis labios, presumo su intención y con un pequeño giro de mi rostro recibo el beso en la boca, nuevas risas de esta hermosa mujer que rápidamente entiende mis intenciones y propone esperar el fin de la lluvia estacionados en alguna playa que escoja. El tiempo de trabajar por esta zona me permite conocer algunas playas escondidas, arribamos a una que se encuentra después de Pucusana, se llega a través de campos de cultivo por una trocha de chacra, esta junto a granjas de pollos y por lo general durante la semana se encuentra sin bañistas. Estacionamos cuando aún continua la lluvia, Ada ya había apagado su equipo, resulto tan habladora y alegre como Melisa, en pocos minutos hemos tocado temas que van desde el clima ese día, a las bondades de temperatura en la costa peruana, sobre la depredación que efectúan algunos pesqueros y hasta del hentai y/o anime. Este par de muchachitas eran un torbellino que no dejaba de sorprenderme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conversan en voz baja entre ellas y proponen un juego para pasar el momento, consiste en hacer preguntas capciosas para obtener respuestas inmediatas y veraces, el error o demora se paga con un castigo, por la amplitud que ofrece el asiento posterior nos reubicamos, recostamos los respaldares de los asientos delanteros y creamos un espacio mayor, mi cerebro elabora probables encuentros sexuales. Por supuesto que ellas conocían el juego al dedillo, casi siempre era quién terminaba perdiendo, mi castigo era optar por entregar una prenda o traer algo distante de la playa, comprenderán que escogía sacarme una prenda, cuando ganaba exigía besos o prendas, en pocos minuto, después de numerosos besuqueos inocentes y otros no tanto, incluso entre ellas, terminamos todos desnudos, eran hermosas, desinhibidas y naturales, se desenvolvían con una tranquilidad que superaba mi comprensión, me sentía un poco cohibido con estas fabulosas mujeres totalmente desnudas pero obrando como si yo fuera otra íntima amiga, conciente de tener un miembro grande, grueso y con una inminente erección traté de inquietarlas orientándolo frente a ellas, su desinterés me puso nervioso, pretendiendo retomar la iniciativa y esconder mi confusión expandí los pulmones sumiendo el vientre para esconder algunos kilos de exceso, ellas se dan cuenta, ríen y me fastidian haciendo cosquillas mientras continúa la charla; dentro del auto el calor del verano hace sudar, cuando abriamos las puertas para ventilarnos cesa la lluvia, como resorte salen, corren hacia el mar y me llaman para bañarnos juntos, la naturalidad de su comportamiento me tenia sorprendido, jugueteaban entre ellas, corrían por la orilla, se zambullían o flotaban mostrando sus culos o tetas, me hundían o corrían olas para alejarse de mí, retozan entre la inmensidad del mar y la tranquilidad de una playa solitaria a su disposición. Regresando hacia el auto Ada se acerca y con mucha seguridad afirma que seré testigo de su amor, me pasaron muchas ideas por la mente, persiste mi desconcierto, luego pregunta si me molestaría verlas tener sexo sin yo participar. Eran lesbianas y recién entendía. No tuve reparos en aceptar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de secarse tienden una gran toalla en la arena, me invitan a sentarme cerca y se recuestan, empiezan a besarse, primero en sus labios, con mucha ternura que en seguida se transforma en pasión, se fueron animando, bajan por el cuello y hombros hasta los senos, aquí se deleitaron mutuamente por un largo rato, bajan luego por el ombligo hasta llegar a la zona púbica, se reacomodan y empieza una orgía de besos vaginales, esto provoca gemidos, gritos agudos, sonrisas y miradas, todo con fogosidad pero también dulzura, Melisa abraza los muslos de Ada mientras su lengua recorre la vulva de su pareja, al mismo tiempo Ada recorre con sus manos las piernas de Melisa, llega a los pies, flexionaba sus piernas para juntar los talones con los muslos, verlo era excitante. Advertí que tenía mí verga dura y ardiendo, empecé a masturbarme, ellas me ignoran prolongando su faena. Sentir, observar y oír su entrega, entusiasmo y suspiros me asombra, la pasión de Melisa, sensualidad de Ada y los sonidos que emiten sus cuerdas vocales incitan mi participación pero respeto lo acordado. Siguieron un rato mas, el amor que se prodigaban era alucinante, nada que ver con la copulación que vemos en una “porno” donde el acto es mecánico y frívolo, estas hembras irradian o transmiten el placer y frenesí que sienten , al rato se reacomodan y entrelazan sus piernas hasta provocar la unión de sus vaginas, inician un vaivén que poco a poco crece hasta finalizar en movimientos toscos pero erotísimos, yo seguía con mi masturbación pero con esperanzas de ser atendido en algún momento, ellas permanecen consumando su relación, por unos minutos siguen hasta que la excitación acerca sus orgasmos, un poco antes de terminar me llaman a su lado, ambas me abrazan clavandome sus uñas en la espalda, al mismo tiempo que fluidos riegan sus vaginas, al terminar se dan un amoroso e interminable beso, luego me miran, se miran, asienten y empiezan a masturbarme, mientras Ada oprime la verga y realiza el vaivén masturbatorio, Melisa acaricia mi escroto, aprovecho para tocar y acariciar sus pechos, estos me habían fascinado desde que subieron al auto, ella se deja tocar, me regala una sonrisa y un gesto morboso con su lengua, Ada mientras, besa mí cuello, baja hasta mis tetillas, y las muerde ligeramente, mirá fijamente mis ojos, el radiante verde de su iris es apasionante, la arrechura que ofrece su mirada y los gestos que me hace con la boca junto a la masturbación me provocan una sorpresiva eyaculación, sale un chorro de leche que sube mas de un metro, provoca una lluvia seminal que termina rociándolas, risas y muestras de cariño. Había terminado una experiencia inédita para mí, pero también sumamente excitante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuevamente ingresamos al mar, nos refrescamos e iniciamos el retorno, intercambiamos números telefónicos, hicimos promesas de futuras reuniones y las dejo en Punta Hermosa, otro balneario cercano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que día, que tal vivencia, inolvidable pero con sabor a poco, tener conmigo dos hembras tan hermosas como Ada y Melisa sin poder efectuar una penetración me tiene picón hasta hoy.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21724170-113883290486214394?l=relatosrimas2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://relatosrimas2.blogspot.com/2006/02/aventura-de-verano.html</link><author>cjcaillauxi@gmail.com (Carlos)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-21724170.post-113865845063898397</guid><pubDate>Mon, 30 Jan 2006 21:58:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-06-01T08:45:20.223-07:00</atom:updated><title>Fantasía pendiente</title><description>&lt;p align="justify"&gt;Estela salió a comprar una minifalda plisada, esas que están de moda este verano, piensa usarla en el periplo nocturno que planeamos para hoy, mientras aprovecho el tiempo libre para tomar una siesta, quiero responder de manera satisfactoria a las demandas previstas para esta noche. Saldremos a recorrer discotecas de moda, localizar una chica bi que se una a nosotros y cristalizar una fantasía que persigo por algunos meses, persuadir a mi mujer no fue sencillo, aún cuando ya hemos tenido resultados esplendentes en relaciones HMH, la combinación MHM genera reparos en Estela, sobre todo por la necesidad de hacerlo con una desconocida. En mas de una oportunidad, de manera individual o como pareja hemos intentado realizar esta fantasía con alguna amiga sin obtener hasta ahora ningún resultado positivo. Tengo mucha ilusión y entusiasmo para este día, espero, esperamos concretar nuestra idea pero no es una fijación obsesiva ni meta definida, somos muy versátiles y tenemos claro que salimos a pasar buenos momentos, sabemos evaluar las alternativas, corregir el destino y gozar la noche en vez de pasar momentos desagradables por una frustración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Termino de bañarme y me visto con suma tranquilidad, Estela recién entra a la ducha, como muchas mujeres le toma tiempo acicalarse, pasa unos veinte minutos dentro del baño, al abrir la puerta, una nube de vapor acompaña el estupendo cuerpo desnudo que asoma, no es muy alta pero su figura atlética y constitución femenina es excitante, rostro juvenil, cabello largo ondulado, sin maquillaje parece una adolescente, cuello corto, hombros rectos, la musculatura de sus brazos ligeramente formados le dan una apariencia deliciosa, hermosos pechos coronados por insolentes pezones que apuntan al cielo, cintura chica y vientre plano donde resalta un redondo ombliguito, la zona pubica afeitada casi a ras, sus caderas redondas contienen dos nalgas firmes, casi musculosas por la practica aeróbica que practica cada día, piernas torneadas, muy femeninas y como base unos diminutos pies que sostienen toda su belleza, la conjugación de todas sus partes hacen un todo que me apasiona, si agregamos su inquieta y encantadora personalidad resulta una hembra que se distingue y llama la atención de inmediato. Me dan ganas de tocarla, de montarme sobre ella, así recién bañadita con su cabello aún mojado, pero con un gesto de su rostro me detiene mostrando el reloj de pared que indica las diez y cuarto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escoge una tanga hilo dental rosa, el color claro de la prenda trasluce su escaso vello pubico, en la cama hay mas de siete distintos colores pero Estela aduce que la seleccionada combina con la nueva mini, saca del closet una blusa de seda adornada con flores estampadas en tonos azules y verdes, la amarra coquetamente debajo de los senos mostrando el vientre, no usa sostén pero al estar recogida la blusa se disimula la visión de sus pechos, se pone la mini, le cubre escasamente el culo, está para levantar tempestades, le menciono la necesidad de concentrarse en el plan inicial ya que habrán demasiados hombres embelesados con su atuendo y presunción. Termina de vestirse, se sienta en su tocador donde aplica a su rostro maquillaje muy sutil, tiene la intención de ofrecer una imagen juvenil y desinhibida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salimos poco antes de las once de la noche, nuestra primera parada es en el Bohemia del Ovalo Gutierrez, le tiene predilección a este establecimiento, subimos a la barra del segundo piso, pido un pisco sour y una piña colada para ella, conversamos con el barman por unos minutos hasta que “pica” la primera candidata, es una chica acompañada de un atlético muchachón, al momento nos damos cuenta que no es lo que intuimos, son una pareja de impulsadores de una conocida marca de cigarrillos, hemos llamado su atención, nos ofrecen un juego, si ganamos nos regalan un encendedor “Zipo” con el logotipo de la marca que promocionan, aún estoy ecuánime y resulta sencillo cumplir el reto, tenemos entonces un encendedor así como el primer desliz. Nos quedamos un rato mas, cancelamos y salimos, todos en este bar se encuentran en pareja o grupos, a esta hora los únicos individuos que andan solos son jóvenes en busca de aventuras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomamos un taxi y nos enrumbamos a Larcomar, centro comercial en los acantilados de la ciudad frente al mar de Miraflores, al llegar nos cruzamos con mucha gente joven, nos dirigimos a la discoteca Aura, “point” obligado, la cantidad de gente en el lugar nos obliga a pedir de pie nuestros tragos esperando se desocupe algún lugar en la barra, a pesar de ser recién media noche, el sitio está lleno, la juventud que observamos al llegar se repite dentro del local, hay muchas chicas solas o en pequeños grupos, eso estimula nuestra intención u objetivo. La música incita a moverse, al principio lo hacemos junto a la barra, luego nos desplazamos hacia la pista de baile, ahí el ambiente es vibrante, lleno de alegría pero también algo lujurioso, se percibe el humor corporal de quienes bailan, es excitante como sórdido, numerosas chicas totalmente desinhibidas bailan solas, realizan insinuantes movimientos al ritmo de Black Eye Peas, advertimos la adrenalina que fluye en el ambiente y nos contagiamos, es una fusión que permite sentirnos casi adolescentes, miramos para escoger sin encontrar alguna chica apropiada, como la música no se detiene unos minutos después regresamos a la barra, en el trayecto Estela tropieza con una chiquilla un tanto mareada e inician una conversación, aprovecho para ingresar al baño, cuando regreso a nuestra ubicación encuentro a Estela con la misma mujer, sentadas conversan animadamente, me presenta e indica su disposición de acompañarnos pero espera una amiga, recién a las tres de la madrugada estará disponible. Su nombre es Claudia, bellísima, tiene alrededor de veinte años, melena azabache hasta la cintura, caderas en forma de pera y un rígido vientre plano, sonrisa seductora y actitud femenina. Iniciamos una conversación trivial, divertida y con bastante fluidez, congeniamos rápidamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En vista que no estoy dispuesto a depender de otras personas al rato propongo establezca contacto con su amiga, se disculpe e irnos, en su ligera embriaguez me mira, sonríe y acepta con un sonoro Ok, mis ojos se iluminan, la alegría que demuestro es evidente, Claudia, se acerca a mi oído, en voz baja dice: tu mujer es deliciosa, los vi desde que llegaron y seguí sus movimientos, cuando la vi bailar me decidí, yo provoque el encuentro, mi intención inicial fue irme con ella pero me has gustado, eres agradable, atento y presumo viril, acepto irme con los dos. Me sorprendí, la firmeza de su decisión, la rapidez en hacerlo así como la independencia expuesta me hizo notar la madurez y liberalidad de esta chica&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al salir del centro comercial recién pude apreciar con detalle la singular belleza de esta “muñeca” que nos acompaña, es de tamaño semejante a Estela, verlas caminando juntas delante mío es un deleite, el vaivén de sus caderas junto a las melenas que baten al compás del viento provoca estragos entre los transeúntes, jóvenes, adultos, hombres o mujeres voltean atraídos por este par de hembras, Claudia, conciente de su propia belleza ostenta garbo al caminar, la exquisita figura que posee derrocha seducción, suscita la atención de quienes la ven, su mirada es provocadora, con Estela al lado son dos monumentos que avivan mí fantasía. Mí mujer propone ir a nuestro departamento, esto genera un momento de duda en Claudia pero rápidamente lo supera al conocer que vivimos en Miraflores y a pocas cuadras de la discoteca, nos enrumbamos, en el camino, a sugerencia de Claudia, compramos una botella de whisky y cigarrillos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estela le muestra el departamento e invita a sentarnos en la terraza para tomar un trago, Claudia adquiere mas confianza, expresa su comodidad y pide música mientras se dirige al baño, esperamos conversando, Estela me afirma que es ella quién motivó la atracción de Claudia, yo lo confirmo aceptando que debe asumir la iniciativa para concretar nuestro objetivo , percibo además un excesivo interés de Estela por esta chica. Regresa nuestra casual amiga, toma su vaso e ingiere la mitad de su trago. Le gusta bailar, empieza sola frente a los dos, luego estira su mano e invita a Estela, desde la terraza se observa el mar y un cielo despejado de verano, el piso diez y ocho donde nos encontramos estimula la desinhibición, vemos la ciudad sin que ella se percate de nosotros, podemos demostrar nuestras profundas aspiraciones sin temor a ser espiados, proclamar nuestras intenciones o desahogar sinceros instintos. La brisa nocturna refresca, sentimos el aroma marino que solo reciben los pisos altos de nuestro edificio, Estela y Claudia bailan, juntas menean sus cuerpos, las manos de nuestra visita ajustan la cintura de Estela mientras ella envuelve con sus manos el cuello de Claudia, observo, tomo un sorbo de mi vaso con alguna ansiedad, ambas prosiguen bailando, sus manos recorren sutilmente la espalda, cintura, caderas y brazos de su ocasional pareja, empieza a inflamarse de pasión la terraza, dejo que prosperen sus apetencias, disfruto, percibo la entrega de Estela, como se deja llevar, como se somete ante Claudia, como sus gestos denotan el erotismo que brota de su mente y cuerpo, Claudia asume rol regente, dirige, lleva y seduce, acaricia, domina y mordisquea suavemente el pallar en el oído de Estela, mi mujer se derrite y yo siento mi verga que empuja el “slip” con prepotencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al terminar la canción, de manera recíproca se besan los labios, en forma mutua liberan sus lenguas y por un rato quedan explorándose, sus húmedos apéndices bucales con sutileza o aspereza llenan de pasión el ambiente. Rompo la armonía entre ellas al ofrecer el dormitorio, Estela acepta de inmediato y Claudia accede, nos dirigimos mientras ellas conversan en voz baja, después me entero que mi mujer convence a Claudia atenderme primero para estar luego ellas dos. En el dormitorio Estela toma la iniciativa, ofrece un “strip tease” al alimón, me ordenan recostarme en la cama y presenciar su “show”, utilizo el sistema que permite reducir la intensidad de la iluminación, así queda una tenue luz mientras suena la música, Claudia empieza con movimientos suaves, al ritmo de la melodía llama a Estela y artísticamente desamarra su blusa, hacia atras con los dos brazos la retira, brotan entonces los pechos de mi mujer, hermosos, turgentes y con los pezones duros, Claudia se sorprende por la hermosura de pechos que tiene Estela y los besa con sofisticación, se relaja y deja que mi mujer haga lo mismo con ella, Claudia tiene un top strech que Estela retira suavemente, se revelan dos hermosos senos, grandes como melones, redondos y firmes, el tamaño ocupa todo su tórax, coronan exquisitos pezones rosados, ellas se toman las manos, se atraen, frotan sus pechos unos contra otros entre cariñosos besos que se prodigan en la cara, ya tengo la verga dura, quiere liberarse de su guarida con intenciones penetrantes, ellas se dan cuenta y ríen, siempre al compás de la canción dilatan su “desabille”, equitativamente, con suma tranquilidad empiezan con las otras prendas, Claudia saca la tanga de Estela sin tocar la mini y agachándose, mi mujer le ayuda a levantarse y baja su pantalón, primero saca el botón de la cintura, con los dientes libera el cierre y termina de bajarlo con ambas manos, luego terminan con las prendas pendientes, la mini de Estela sale con facilidad mientras la tanga de Claudia cae con gracia y rapidez, están calatitas, solo con zapatos quedan hermosas, la oscuridad del dormitorio, los tacos, sus figuras y largas cabelleras les dan apariencia de bailarinas o prostitutas de alto vuelo, se miran cambian algunas palabras y se acercan, ingresan reptando por la base de la cama y llegan juntas a mi cintura, desabotonan mi pantalón y lo bajan con estilo y voluptuosidad, solo alcanzo a rozar los senos de Claudia, estoy que no aguanto, retiran mis zapatos y quedo desnudo de la cintura para abajo, sin darles tiempo me quito la camisa, terminamos así todos desnudos, ellas sentadas al pie de la cama y yo recostado sobre la cabecera. Cada una toma un pie, empiezan con caricias, sus besos recorren mis piernas hasta el pene, ambas lo acarician y juguetean con miradas lujuriosas, se acercan besando mis muslos, Estela se mete entre las piernas y besa mi escroto, Claudia comprime el pene mientras besa el glande, baja hasta el escroto donde encuentra la lengua de Estela, Estoy en las nubes, es mas de lo que me imaginé y necesito detenerlas para no eyacular, trato de tomar la iniciativa pero no me dejan, se engolosinan, continúan su faena con pasión y entrega, miro y no lo creo, sus manos suben por mi pecho, pellizcan mis tetillas, se cuelgan de mis hombros y meten sus dedos en mi boca, las dos entran en trance y se agitan sobre mis piernas, me tocan, oprimen el pene, acarician mi pecho recorren con sus dedos mi cara, es demasiado, no aguanto, eyaculo. Con un grito de satisfacción irreconocible para mí desfogo mi arrechura, continúan por un momento, beben el semen que encuentran en su camino y gradualmente se apaciguan, terminan con un beso apasionado entre ellas, luego suben hasta mi rostro, con emoción ambas me besan, tres lenguas se encuentran por primera vez en la noche al terminar esta fascinante relación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Están ardientes, reposo y observo que continúan, se tocan, besan, regalan cariños, se abrazan y aprietan, mientras Estela besa los pechos de Claudia, esta le recorre la cabellera con sus manos, aprovecho para tocar los senos de Claudia, el tamaño me encanta, los beso con pasión pero ella ni me atiende, está pendiente de Estela y viceversa, mientras ellas se entregan una a otra, mis manos ajustan sus zonas pubicas, un dedo en cada vulva frota sus labios externos para luego penetrarles las vaginas, busco ambos clítoris, ellas se resisten un poco pero luego desisten y empiezan a gozar con mis dedos, las dos están muy excitadas, conforme pasa el momento crece la intensidad de su placer hasta que sienten la proximidad de su orgasmo, lo transmiten con sus gemidos o gritos, pareciera que los sonidos que emiten empareja y coordina un orgasmo juntas, después de un momento el ritmo de movimientos y gemidos crece e inician sus espasmos, las dos se vacean juntas, recibo sus jugos en mis dedos, la arrechura que llevo me incita a chuparme los dedos y saborear sus fluidos, estamos sudando, gozando con extrema sensibilidad, la piel de Claudia esta como “carne de gallina” los pelos de su piel erizados, su rostro enrojecido pero laxado, Estela por su lado recostada en la cama, sus manos estiradas siguen tocando a Claudia que recibe estas muestras de cariño con beneplácito. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Recuerdo el inicio de la tarde cuando la incertidumbre me acompañaba, miro ahora, aún cuando no hubo penetración lo vivido en este momento quedará grabado en mi memoria, además la noche no termina y pueden ocurrir mejores momentos con diferentes peripecias.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21724170-113865845063898397?l=relatosrimas2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://relatosrimas2.blogspot.com/2006/01/fantasa-pendiente.html</link><author>cjcaillauxi@gmail.com (Carlos)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item></channel></rss>