La angustia de cumplir con deudas vencidas nos hizo buscar alternativas extraordinarias. La mudanza imprevista a nuestro departamento en Jesùs Marìa por el retiro de un inquilino y la necesidad de salir de la casa que ocupàbamos en Santa Clara fue un hecho fortuito que aprovechamos sin demora.
Durante años este distrito limeño fue el ambito comercial de mi familia, en los años vinculados a esa localidad pudimos conocer muchos empresarios, comerciantes y vecinos pudientes, personas solventes que ahora pudieramos conectar para establecer novedosos contactos comerciales.
Salimos de Santa Clara durante el caluroso verano del 2002 huyendo de la marcada presiòn que nos ejercian algunos acreedores. En este nuevo domicilio queriamos reorganizar nuestras vidas, analizar y buscar soluciones que nos puedan brindar paz y tranquilidad.
Somos una pareja de edad madura con costumbres bastante liberales, desde el inicio de nuestra convivencia mantenemos una intima conexion que nos permite gozar sin limites nuestras diversas apetencias sexuales. Con la debida discrecion hemos participado en trios, orgias o salidas individuales, experiencias regulares que realizamos en perfecta e innata complicidad
Al dia siguiente de nuestra mudanza nos dirigimos hacia el mercado San Jose, en el camino pasamos por la cevicheria de un antiguo cliente y amigo, local comercial con el sugerente nombre "La isla del amor" y de slogan Un rincon de Tumbes en Lima. El propietario de nombre Ramiro es un individuo regordete, bastante amoral y un tanto vulgar, extrovertido y muy divertido. El tìpico muchacho de barrio, cincuenton que expone sin verguenza un vientre sumamente abultado que justifican los mas de ciento veinte kilogramos de peso que sin pudor muestra bajo una camisa semiabierta. En cuanto nos vio pasar me reconoce y casi gritando nos detuvo. Tiempo que no vienes por aqui amigo fue su expresion de saludo.
Le presentè a Rosita, mi mujer. Este gordo fiel a su estilo tiende su mano, toma la de ella y atrae su cuerpo hasta envolverla entre sus brazos haciendo una gesto perverso guiñandome un ojo. Nos invito a pasar ofreciendo una fuente de ceviche para compartir y recordar viejos tiempos. Pasamos un buen rato rociado con varias cervezas. el caracter dicharachero de Ramiro fue un iman para Rosita que en franca complicidad con nuestro anfitrion pasò un rato genial. Al retirarnos quedamos en volver a reunirnos otra vez.
Al parecer el gordo Ramiro quedo prendado de mi mujer, las vibras que ella le transmitiò en la mesa tambien fueron evidentes. En la noche antes de acostarnos Rosita me cuenta que el gordo se iba de manos, le rozaba y tocaba la pierna, apretaba su mano y daba miradas maliciosas, le comente que si me di cuenta e hice mi version distraido para facilitar el desarrollo de sus jugarretas.
Llamalo y queda en verlo dije, sonsaca su capacidad o posibilidad de conectarnos con alguien que nos permita generar negocios. Dicho y hecho, quedaron en verse al dìa siguiente al anochecer. Para esa reuniòn Rosita se vistio con una corta falda plizada, una blusa semi transparente y sandalias modelo romano, su figura delgada con las curvas propias de una mujer que roza los cuarenta años es un suculento regalo para el gordo Ramiro y anzuelo perfecto para despertar sus intereses carnales.
El dia siguiente de su cita debi salir muy temprano por trabajo, deje mi laptop encendida con la aplicacion de camara en la opcion de movimiento. Al regresar revise lo grabado y capte una conversacion de Rosita a media mañana, aun en baby doll diciendo entre movimientos sensuales sobre la cama "quiero tu lechesita", "cuando podemos vernos"
Me llamo la atencion que Rosita no haya hecho mencion de lo sucedido. La grotesca figura del gordo Ramiro me hizo pensar que no iba a sentirse seducida para tener algùn contacto intimo en esta cita, pero me equivoque, Al buscar razones de su comportamiento recorde que con anterioridad mantuvo relaciones con personas que distaban mucho de ser guapos, bien formados, atractivos o inteligentes. Un mecanico acholado, un chiquillo miraflorino inmaduro y medicado como un tecnico de eletro domesticos de origen andino fueron algunas aventuras que confirmaban sus apetencias en mi concepto a veces bizarras.
Esa noche confronte su silencio pero no pudo darme una respuesta solida, mas bien dijo estar invitada el dia siguiente en otro local de Ramiro en Breña, forcè mi presencia intuyendo algo extraño. El otro dia fuimos juntos, Una mesa de seis Ramiro, Rosita, una chica muy guapa y contemporanea con mi mujer, un colorado que fue con la chica, yo y el administrados de esta otra cevicheria alrededor de una pequeña mesa redonda con mùsica a todo volumen empezamos la reuniòn.
Media caja de cerveza y una botella de pisco para empezar. La actitud tan desinhibida de mi mujer desde que nos sentamos me dejo aturdido, en muy contadas oportunidades estaba ella tan extrovertida, buliciosa y hasta grosera. el espiritu de Ramiro se impregno en ella me dije. Estuve a la expectativa sin interferir, calificar o censurar sus exabruptos, mas bien goce y estimule sus exageraciones. Conozco bien a mi mujer y se que tiene cabeza de pollo en lo que se refiere a libar alcohol. como predije una hora despues llego su decaida, Ramiro mirandome ofrece llevarla a descansar a un cuarto que hay en el fondo del local. los acompañe hasta la habitacion, ambiente semioscuro con una cama de dos plazas, dos sillas y un ropero, todo viejo y descuidado.
Un gesto inusual de Rosita hacia Ramiro y el gordo saca un paco de coca del bolsillo, con una llave recoge un poco y la lleva directo a su nariz, ella aspira con vehemencia y sacude su cuerpo al sentir el potente estimulo, ahi me doy cuenta de la insolita desinhibiciòn. Tiempo que ella habia dejado de consumir sustancias, aunque lo hacia solo en eventuales circunstancias ya muchos años que no se coqueaba,
La droga encendio su libido, mirandome fijamente a los ojos se cuelga del cuello de Ramiro y en torpe secuencia frota su cuerpo sobre el vientre del gordo, luego se voltea y con las piernas pegadas inclina su torso hacia el suelo poniendo el culo a la altura del pene de Ramiro, estaba sumamente excitada y descontrolada. Ramiro sorprendido y asustado por mi presencia queda inmovil mirandome, solo hice un gesto con el rostro aprobando como autorizando hacer lo que sea con ella. Rosita seguia avanzando, sin ningùn remordimiento empezo a desvertirse, fuera polo y sosten ofreciendo sus pechos, con voluptuosidad nuevamente se colgo del cuello de Ramiro pidiendo con su gestualidad ser poseida. Entre los dos le quitamos toda su ropa y recostamos en la cama. En esa posicion ella aprovecha para jalar a Ramiro, baja el buzo que vestia, toma su pene y lo embute en su boca, lame glande y huevos con fruicion, se retuerce pidiendo la toquen, era una maquina sexual descontrolada.
Me sente en una silla al borde del cuarto a mirar con lujuria lo que Ramiro hacia, apretaba sus pezones hasta hacerla gritar, con dos dedos introducidos en su vagina la sobre excitaba, y todo eso sin sacar el pene de la boca. Con mucha frialdad le pregunte a Ramiro si estuvieron juntos en ese cuarto la noche anterior, asintio, volvi a preguntar si entraron otros asistentes, si ella pidio estar con varios a la vez. El gordo con voz casi imperceptible confirmo las tres opciones,
Ramiro por favor dije, no le des droga si no estoy yo, no quisiera le pase algo o puedan hacerle daño. Conmigo hasta el infinito, sola pierde el control y puede dañarse, ella es todo para mi.
Ramiro asombrado me abrazo y beso, no dejamos que nadie mas entre pero a ella la atendimos juntos hasta dejarla exhausta, quedo rendida y nosotros por supuesto vaciados